Internet como derecho humano

Internet como derecho humano

Internet como derecho humano

Internet, y lo que sucede a través de él, debe ser objeto de regulaciones y puede considerarse como un derecho humano.

Como red global, que conecta e hiperconecta contenidos, personas e incluso movimientos ciudadanos y políticos, Internet recoge y fundamenta la Sociedad del Conocimiento, pero desde esta perspectiva, supone ser un escenario para la circulación y proliferación de ideas, opiniones y debates, convirtiéndolo en un espacio sujeto a la legislación y la protección de los Estados y los organismos multilaterales.

El Centro para la Legislación y la Democracia (CLD por sus siglas en inglés), con sede en Canadá y acción global, presentó en la Conferencia Internacional ‘Derechos Humanos en la Era Digital’, realizada en julio de 2013 en Colombia, un completo panorama sobre cómo entender Internet desde la perspectiva de los DD.HH., a continuación presentamos algunas de las ideas clave, tomadas del informe ‘Una verdadera red mundial: evaluación de Internet desde el enfoque de los Derechos Humanos’.

Los Derechos Humanos se constituyen como tales al hacer parte intrínseca de la vida y el desarrollo de todas las personas, en este sentido, la salud, la educación, la protección a la niñez o el respeto por la diversidad integran el grueso de Derechos aceptados y compartidos por todos los Estados.

La libertad de información y de expresión también son considerados Derechos Humanos y en consecuencia, los países han de velar por garantizar los medios y la circulación de los mensajes a través de ellos, entonces Internet entra a hacer parte de una serie de canales que permiten la expresión y favorecen el conocimiento y la construcción social.

“El Relator para la Libertad de Expresión considera que Internet constituye un instrumento que tiene la capacidad de fortalecer el sistema democrático, contribuir al desarrollo económico de los países de la región, y fortalecer el pleno ejercicio de la libertad de expresión. Internet es una tecnología sin precedentes en la historia de las comunicaciones que permite el rápido acceso y transmisión a una red universal de información múltiple y variada. (…) Maximizar la participación activa de la ciudadanía a través del uso del Internet contribuye al desarrollo político, social, cultural y económico de las naciones, fortaleciendo la sociedad democrática.  A su vez, Internet, tiene el potencial de ser un aliado en la promoción y difusión de los derechos humanos y los ideales democráticos y un instrumento de importante envergadura para el accionar de organizaciones de derechos humanos pues por su velocidad y amplitud permite trasmitir y recibir en forma inmediata condiciones que afectan los derechos fundamentales de los individuos en diferentes regiones”, señaló la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1999, reconociendo la importancia de Internet.

Desde esta perspectiva, Internet se constituye en objeto y sujeto en el marco de los derechos humanos. Objeto en la medida que es medio y canal de transmisión de una serie de informaciones, contenidos, conocimientos e ideas que permiten sustentar la participación democrática y la construcción colectiva de las naciones; en paralelo, es sujeto en tanto funciona como organismo ‘vivo’, con capacidad de circulación y respuesta, particularmente en el caso de movimientos nacidos y sustentados en el uso de la web.

Bajo este marco, la comprensión de Internet como derecho humano supone dos líneas distintas: la primera relacionada con “la relevancia de los derechos humanos para la regulación de la Red”, y la segunda con “la idea del derecho al acceso a Internet”, como lo señala el CDL.

En el primer sentido, Internet es escenario para el desarrollo de los derechos humanos, lo que en consecuencia supone que las regulaciones que atañen a Internet suponen la consideración previa de los derechos humanos (ampliamente debatidos en el mundo análogo), y la forma en que esos han de ser protegidos y reivindicados en el universo digital.

Así, derechos como la libertad de expresión, la privacidad y la intimidad, y la necesidad de información,  se levantan y han de ser entendidos como líneas rectoras en el marco de las legislaciones informáticas.

“Los Estados tienen la responsabilidad de asegurar que el régimen regulatorio sea apropiado para atender temas de libre expresión y que las restricciones al acceso sean consistentes con los requerimientos de proporcionalidad y necesidad impuestos por la legislación internacional y se mantengan en un ambiente de transparencia. Las restricciones severas tales como censura o retirar completamente el acceso a un usuario deberán ser vistas como violaciones al derecho humano de libertad de expresión”, continúa el CLD.

En el segundo sentido, Internet es una herramienta para el ejercicio de los derechos humanos, tales como la educación, la información, el libre desarrollo de la personalidad e incluso la organización social y política; así, los Estados han de orientarse hacia el cierre de la brecha digital, apostando por garantizar la conexión y acceso a la red de toda la población.

“El acceso a Internet se ha vuelto esencial para la plena realización del derecho a la libertad de expresión en países democráticos y es un ingrediente fundamental en la promoción de la expresión política que da origen a la democratización en otros. La baja tasa de penetración en muchos países, así como los esquemas de precios que la ponen fuera del alcance de todos menos las familias más adineradas, son un problema global, al igual que la falta de demanda en muchas partes del mundo debido a la ausencia de educación adecuada o de contenido cultural en línea. La Internet móvil es una herramienta muy prometedora para expandir el acceso. Sin embargo, no es una solución mágica; se requerirá un esfuerzo global concertado para asegurar que la Internet realmente se convierta en una red global”, concluye el Centro para la Legislación y la Democracia.

Para ampliar la información sobre este tema, puede consultar el documento ‘Una verdadera red mundial: evaluación de Internet desde el enfoque de los Derechos Humanos’ del Centro para la Legislación y la Democracia (CDL).

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Adriana Molano

@amolanor

Diectora de contenidos
Corporación Colombia Digital

Especialista en Comunicación y Cultura de FLACSO; estratega de comunicación para proyectos de apropiación tecnológica en áreas empresariales, sociales y culturales. Es Asesora de Comunicaciones y Contenidos para distintos proyectos de la Corporación Colombia Digital.