Las TIC en procesos educativos

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En la actualidad los sistemas educativos de todo el mundo se enfrentan al desafío de utilizar las tecnologías de la información y la comunicación, como recursos y herramientas para los proceso de enseñanza-aprendizaje desde las diferentes áreas del saber que conforman las mallas curriculares de sus instituciones educativas. Infortunadamente, por diferentes razones esta articulación TIC – Educación se han encontrado con una serie de dificultades, de índole cultural, social, infraestructura, desconocimiento, etc.,  que han influido para que los procesos sean más lentos y lamentablemente, muy poco significativos a la hora de proveer a los docentes y estudiantes los  conocimientos necesarios que exige el siglo XXI.

Aunque hay interés mundial en la medición del impacto de las TIC en la educación, los esfuerzos para crear estándares internacionales son aún incipientes. Uno de los proyectos con mayor relevancia es el liderado por el Instituto de Estadística de la Unesco, que desde 1998 después de publicar el informe mundial sobre la educación: Los docentes y la enseñanza en un mundo en mutación,  describió el impacto de las TIC en los métodos tradicionales de enseñanza, prediciendo también la transformación del proceso educativo y la forma en que docentes y formadores acceden al conocimiento. Asimismo, 

procesos-educativosexplica que la información ha estado muy pendiente de evaluar el impacto de esta interrelación. Tales esfuerzos han llevado a que se diseñen propuestas de indicadores básicos (2005) que han sido validados en los últimos  años y fueron presentados a la Comisión de estadística de las Naciones Unidas en febrero de 2008.

Como respuesta a esa necesidad, el Instituto de Estadística de la Unesco estableció WISE (Working Group for Information and Communication Technology Statistics in Education), un grupo que reunió a estadísticos de ministerios de educación de 25 países, para desarrollar una guía de medición de TIC en educación durante el 2009. ( [1])

Coincidimos en la afirmación que el mundo ha cambiado gracias al vertiginoso avance tecnológico de los últimos años. De este modo, la formación de las personas para que se desenvuelvan en esta sociedad debe ser por supuesto, diferente a la que se practicaba hace 20, 30 ó 50 años, aunque lamentablemente con nuevas ‘arandelas’ continua el legado y los principios de  las mismas.

Con la llegada de las tecnologías, el énfasis de la labor docente necesita transformarse y cambiar su rol en el proceso educativo. En primer lugar, es primordial abandonar el enfoque en el que el docente es el centro en el aprendizaje y el encargado de impartir lo que se debe aprender por medio de clases magistrales, que giran en torno al pizarrón. El discurso a una nueva perspectiva debe estar orientado hacia el verdadero rol del maestro, quien debería tener una connotación de mentor que inspira, motiva  y que ante todo se convierte en el cómplice creativo capaz de ayudar a desarrollar ideas de proyectos que plantean los niños, adolescentes y jóvenes.

Es por esto que la articulación de las TIC en los currículos y la transversalidad con los PEI de las Instituciones Educativas, debe partir de verdaderos procesos de capacitación docente y, en particular, a las estrategias desplegadas por los programas y currículos existentes en el desarrollo de habilidades y competencias tecnológicas en el área de la  informática educativa, incluyendo un acompañamiento periódico y dinámico de todo lo que esté implemente en el aula.  Hay que cambiar aquel concepto, que lo fundamental es instalar la tecnología en las escuelas y esperar que por ‘osmosis’  se utilice con fines pedagógicos, independientemente de la tradicional clase de sistemas. De ahí, surge la importancia de sensibilizar y capacitar a los profesores en el uso de las tecnologías de manera que puedan integrarlas en los procesos de su quehacer pedagógico.

Por otra parte, se debe pensar en el acceso práctico, el cual tiene que ver con la implementación de nuevas herramientas didácticas en el aula y en el entorno escolar y se relaciona con la disponibilidad del tiempo necesario para la utilización de estos recursos académicos desarrollados dentro del salón de clases o extracurricularmente. La apropiación de las TIC necesita de un proceso que las directivas docentes deben generar, programar y respetar, para que los proyectos educativos institucionales puedan imbricar estas nuevas dinámicas y así, a un mediano y largo plazo se evidencien mejoras en la calidad educativa y las comunidades de formación.

Por ello, es muy importante que tengamos presente una premisa, la cual tiene mucho sentido en la actualidad: ‘el docente de hoy no puede competir con Google’,  pero definitivamente puede convertirlo en su mejor aliado.

 

Bibliografía:

  • ALLEN, C.: «Tracing the Evolution of Social Software», Life with Alacrity, 10/2004.
  • Martínez Sánchez Francisco. El papel del docente en los nuevos entornos de comunicación. Departamento de Didáctica y Organización Escolar. Facultad de Educación. Universidad de Murcia. Campus Universitario de Espinardo. 30100 Murcia (España).
  • Papert, Seymour (1993). Mindstorms:  computer, children and powerful ideas. New York, Basic Books.
  • http://www.lifewithalacrity.com/2004/10/tracing_the_evo.html
  • http://web.usal.es/~anagv/arti1.htm
 

 
 
 
 
 [1] UNESCO Institute for Statistics initiatives for standardization of Information and Communication Technologies (ICT) use in Education indicators. La guía se publicó en diciembre de 2009.
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Álvaro Rodríguez

Asesor en proyectos de TIC y educación para el desarrollo social.