La homeopatía es una medicina alternativa que propone una visión diferente de la formulación de remedios que no contienen ningún ingrediente químico y que están basados en componentes naturales. Debido a la gran acogida que ha tenido recientemente este tipo de empresas, fue en el año 2004 aproximadamente que el médico Jorge Enrique Rojas, ex alcalde de Manizales y especialista en bioenergética y medicina alternativa, luego de 13 años de estudio decidió fundar en su ciudad natal una comercializadora de productos naturales que estuvieran al acceso de todos, contando actualmente con 21 productos de marca propia y otros importados.
Sin embargo, dicha microempresa tenía un contacto poco profundo con la tecnología dentro de su estructura interna. A pesar de que la contadora y gerente suplente Olga Cecilia Ríos, una manizalita esposa y madre de familia que a sus 46 años, estaba genuinamente interesada en aprender sobre estas herramientas y en general las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), el tiempo no le era suficiente y requería de una orientación para saber hacia dónde direccionar sus esfuerzos: “Desde mi vida de estudiante hace más de 25 años era importantísima, mi vida laboral siempre estuvo muy ligada a la tecnología y de hecho, quisiera saber muchas más cosas pero el tiempo no me daba. La empresa ha estado muy organizada desde el principio, aún así, el problema era que contábamos con un aplicativo contable muy básico y necesitábamos acceder a uno con más capacidad, que nos entregara información en cuanto a inventarios, ventas y estados financieros más oportunos en el tiempo. De hecho, muchos de mis informes los hacía en Excel, pero tenía que esperar a terminar el mes y hacer inventarios físicos para tener datos confiables”, afirma ella. Un proceso demasiado engorroso para esta mipyme que debido a la demanda de sus productos requería una mayor agilidad.

Fue a raíz de ese interés de Olga que “Medicamentos D.Rojas EU”, terminó involucrada como beneficiaria del programa Mipyme Digital dentro del proyecto ejecutado por Parquesoft Manizales: “Yo suelo estar muy pendiente de las oportunidades que ofrecen por ejemplo los gremios y la Cámara de Comercio. Cuando nos hablaron del proyecto yo sin preguntar apliqué, envié la documentación y cuando nos aceptaron le vendí la idea al propietario”, comenta al respecto.
De ahí en adelante, el proceso de aprendizaje se convirtió en parte esencial de las funciones de las ocho personas que conforman la organización, especialmente para el propietario de la empresa, quien en medio de sus actividades diarias no había tenido el aprendizaje tecnológico como parte de sus intereses. Los inventarios físicos son ya parte del pasado, con la adquisición de una nueva herramienta, suministrada como parte del proyecto, que se encarga de que este importante procedimiento no sólo sea más ágil, sino que sus resultados sean verídicos y que sean un insumo esencial para la toma de decisiones. Además de esto, Olga aprendió a modificar contenidos de la página Web que les fue asignada como parte del proyecto y dice estar encantada porque este conocimiento está en sus manos.
En cuanto a su crecimiento personal, Olga llevó la lección a su hogar donde su conyugue, un ingeniero que había estado acostumbrado a que otras personas se encargaran de esta área, no puede despegarse del computador ni de la Red: “Mi esposo en estos momentos está accediendo a todo este mundo de la informática y la tecnología y se le van las horas y cuando le pregunto porque está tan dedicado me dice " es que estoy como 20 años atrasado y tengo que estar a tono con el mundo actual y con mi hija". Esta respuesta me hace pensar que muchas personas de mi edad y mayores no acceden a la tecnología por miedo a lo desconocido”. La transmisión de conocimientos y del gusto por seguir desarrollando el tema, demuestra como este tipo de proyectos tiene efecto multiplicador, que en forma contagiosa no solo se replica dentro de la Mipyme, sino en los miembros de la familia de los actores de este proyecto.

Para Olga, la principal conclusión de los cuatro meses de duración que tuvo el proyecto y que le quedará para siempre como enseñanza en el ámbito personal y profesional es: “Creo que siempre debemos apuntar a cosas mejores, el que se duerme, se lo lleva la corriente con esto de la tecnología. Siempre quise tener un aplicativo como este y ahora ya lo tengo, la empresa está más pendiente de estas cosas. Lo bonito de todo es que las empresas gestoras nos hicieron ver lo importante que son estos programas para el desarrollo empresarial, la importancia de saber de tecnología. Esta clase de iniciativas son de suma importancia para las personas que saben mucho de un oficio, pero no tienen idea de cómo ofrecerle al mundo sus productos. Esto me hace pensar mucho en las personas de mi edad y mayores que no acceden a la tecnología por miedo a lo desconocido. No hay que tener miedo, lo duro es empezar, hay que darle la oportunidad a la tecnología, no se arrepentirán”.










