Simplemente Innovar

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Innovar: autoconocimiento y entorno

Los pequeños empresarios sienten que cuando se dirige la mirada hacia las MiPymes (micro, pequeña y mediana empresa), bien sea por analistas o entes gubernamentales, se presenta una tendencia generalizada a solo observar las deficiencias 'macro' del sector, entre ellas: poca adición de valor en productos y servicios, precaria cultura de innovación, informalidad en sus áreas comerciales y de mercadeo, debilidad financiera, atraso tecnológico, entre otros. Ven también los empresarios, que tal vez sin quererlo, esos actores desconocen la realidad 'micro' de las fortalezas de las MiPymes: gran flexibilidad, alta capacidad de reacción, gran rapidez en la toma de decisiones, relación cercana con su clientela, necesidad de aprovechar el entorno como red de soporte, trabajadores comprometidos con las actividades diarias, etc.

Innovación en Colombia: resultados de las últimas encuestas de innovación y desarrollo tecnológico realizadas en el país

En esta ocasión, la columna Simplemente Innovar ha contado con la colaboración de Diana Lucio-Arias, Líder del área Innovación y Bibliometría, del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (www.ocyt.org.co)

La innovación tecnológica como estrategia nacional para incrementar la competitividad del sector productivo, hace necesaria una reflexión sobre las capacidades que existen en nuestras empresas en esta materia. Proponemos algunos insumos para dicha reflexión basados en el trabajo que ha realizado el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT), en el tratamiento de los datos de las últimas encuestas de innovación y desarrollo tecnológico, realizadas en el país durante el 2005, 2007 y 2009. Algunos de estos resultados fueron presentados en el reciente Foro sobre las 'Dinámicas de Innovación en el Sistema Colombiano de Competitividad' organizado por CIMANDES, capítulo de egresados de ingeniería mecánica de la Asociaciónde Egresados de la Universidad de los Andes, Uniandinos.

Colombia le apuesta a normalizar la gestión de la innovación

*En esta ocasión, la columna Simplemente Innovar ha contado con la colaboración de Adolfo Naranjo, presidente de la Fundación para la Innovación.

La generación de nuevos productos (bienes y servicios), la mejora de los procesos, la implementación de nuevos modos de comercialización y la estructuración de nuevas formas organizacionales son diversas maneras de como las empresas e instituciones en general innovan en su medio. Con base en ello, se destacan los siguientes tipos de innovación:

Hacia una educación trascendente e innovadora: el aula de clases como ‘laboratorio’

En nuestra columna anterior, expresábamos que la educación y la formación son la apuesta que una sociedad hace sobre sí misma. Bien vale la pena también, que como sociedad innovemos en la forma en que apreciamos el aula de clase en los diferentes ámbitos de la educación. De no hacerlo, corremos el riesgo de generar un sistema educativo y formativo que no responda a las necesidades y aspiraciones de la sociedad, sus individuos y su sistema productivo.

"Innovemos: hagamos de la educación una apuesta sobre nosotros mismos"

La discusión y debate que está promoviendo el movimiento estudiantil sobre el proyecto de reforma de ley a la educación superior del actual gobierno, es un ejemplo de cómo las sociedades se adaptan a las exigencias del entorno competitivo de la globalización, buscando simultáneamente, salvaguardar su identidad, su cultura y una equitativa promoción de oportunidades. El logro en la práctica de tal abanico de objetivos, nos obligará, a todos a ser innovadores en el cómo.

¿Dónde están los océanos azules…?

Aunque tradicionalmente se asocia innovación con patentes y productos destinados a segmentos de alta gama, es una realidad que en la última década la innovación se ha orientado a nichos más grandes, tradicionalmente marginados de ella: hablamos de los negocios en la base de la pirámide. Esta nueva visión de los negocios y la nueva era de la innovación, abanderadas por el profesor de Harvard C.K. Prahalad, mostró el camino que hoy recorren emprendedores, empresas y multinacionales en todas las latitudes, que simultáneamente han generado océanos azules (espacios de mercado no aprovechados), mejorando las condiciones de vida de millones de personas.

Prototipado rápido: el “qué tal si…” de la innovación

En el ámbito de la ingeniería y tecnología, el concepto de ‘prototipo’ ha tenido un amplio desarrollo, y se le entiende como aquel primer-ejemplar completamente funcional de una solución novedosa a producir masivamente. Sin embargo, tal concepción de prototipo, del cual un ejemplo por excelencia son los automóviles de Fórmula 1, sólo es abordable a partir de grandes presupuestos, alta tecnología y por empresas con trayectoria en innovación.

¿Innovar simplemente o simplemente innovar?

Desde hace años la palabra ‘innovación’ ha hecho parte de nuestra vida cotidiana, la vemos en vallas de publicidad, artículos de revistas, programas de política pública, y en las entusiastas frases de la misión de las empresas, para mencionar sólo algunos ejemplos. Sin embargo, el impacto real de la innovación, sus acciones y resultados, es mucho más difícil de encontrar: nuestra sociedad sigue sin renovar un aparato productivo que agrega poco valor; tenemos un bajo ingreso per cápita porque fabricamos productos con reducido valor; nuestras grandes empresas y nuestros grandes negocios están orientados al consumo o, a labores extractivas; presentamos baja demanda por empleo calificado e igualmente sufrimos de desempleo entre los trabajadores poco calificados. Puede concluirse sin exagerar, que en innovación, como en casi la totalidad de las cosas, “del dicho al hecho, hay mucho trecho”. Entonces valdría la pena preguntarse: ¿Qué es innovación? es la introducción de nuevos o mejorados productos, procesos, métodos de comercialización y modelos de negocio, capturando valor con ello y sin que sea evidente su copia.