Ser analfabeto digital

Ser analfabeto digital

No se trata de usar un aparato, sino de saber aprovechar su potencial para construir conocimiento.

Analfabeto es aquel que no sabe leer ni escribir. Entonces, por simple conexión lógica, analfabeto digital habría de ser quien no sabe leer o escribir usando un dispositivo tecnológico, pero nada más errado que tratar de sumar peras con manzanas.

El ‘analfabetismo análogo’, que abarca de forma escueta y sin mayor descripción al conjunto de población que no sabe leer ni escribir, resulta preocupante de por sí. Para el caso colombiano, de acuerdo con el Sistema Nacional de Indicadores del Ministerio de Educación, llegó en 2011 a cobijar al 1.74% de jóvenes entre los 15 y los 24 años, y al 6.42% del grueso de mayores de 15 años en todo el territorio nacional.

En paralelo, el Ministerio TIC midió en 2009 el nivel de apropiación de tecnologías en el país con la Encuesta Nacional de Alfabetización Digital, cuyos resultados dejaron a los colombianos muy por debajo del promedio de Europa y Asia, particularmente cuando el 31% de los encuestados se ubicó en el rango de ‘habilidades insuficientes’, seguido de un 30% que dijo tener ‘habilidades básicas’, contra un 39% que se autoreconoció como ‘alfabetizado digital’. Según estos datos, el 61% del país apenas conoce algo del universo digital, y eso en el mejor de los casos.

Pensar en el analfabetismo digital es abarcar distintos panoramas tan disímiles como la necesidad de seguir avanzando en infraestructura tecnológica que soporte el uso y apropiación de las TIC en ciertas regiones del país, en paralelo al desarrollo de procesos de educación básica primaria y secundaria para poblaciones escolares o desescolarizadas, donde se aprenda a identificar los caracteres y sumar en conjunto palabras que construyen sentido y terminan por convertirse en medio para la interacción y generación de conocimiento, que luego, podrán pasar a las pantallas.

Solo para tener una referencia de qué implica una verdadera alfabetización digital, vale la pena anotar que el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) – del cual Colombia hizo parte en 2009 –, para el caso de la lectura análoga y digital, la evalúa en tanto “comprensión, uso, reflexión y compromiso con textos escritos con el fin de alcanzar objetivos personales, desarrollar su conocimiento y potencial, y participar en la sociedad”.

Si partiendo desde este simple criterio de evaluación sobre la lectura digital se hiciera una nueva evaluación de alfabetización digital en el país, ¿será que los resultados siguen siendo iguales?

La tecnología abre las puertas del mundo, a las posibilidades de comunicación, a la información e interrelación que ésta ofrece, pero difícilmente alguien que recién aprenda a leer o escribir, o peor aún, aquellos que realmente nunca aprendieron a hacerlo y que continúan bajo el engaño de creer que saber combinar sonidos o poner sucesiones de letras juntas sobre un papel sin realmente ‘decir nada’, están en capacidad de aprovechar los recursos de la web.

Del mismo modo que en el mundo análogo no se puede llegar a un destino si no se puede leer el cartel de un bus de transporte público, en la web quien no es capaz de direccionar sus preguntas y de filtrar con sentido crítico las respuestas que encuentre quedará a la deriva en medio de un mar de información que realmente no sabe cómo leer.

Declararse alfabeto digital debería responder al cumplimiento de una serie de criterios, que van mucho más allá de saber prender un computador o entrar a Facebook, porque si tenemos un teléfono de última generación y solo lo usamos para hacer llamadas, o si tenemos una conexión de 4 megas de ancho de banda y nos limitamos a jugar ‘Solitario’ en el PC somos analfabetos digitales (o subutilizadores de recursos), que en cualquiera de los casos, resulta ser mucho menos de lo esperado para construir una verdadera Sociedad del Conocimiento.

Debe ser difícil no saber leer, pero debe ser peor saber leer y escribir sin saber cómo aprovecharlo en la web.

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Adriana Molano

@amolanor

Diectora de contenidos
Corporación Colombia Digital

Especialista en Comunicación y Cultura de FLACSO; estratega de comunicación para proyectos de apropiación tecnológica en áreas empresariales, sociales y culturales. Es Asesora de Comunicaciones y Contenidos para distintos proyectos de la Corporación Colombia Digital.