La santísima trinidad de la viralidad

La santísima trinidad de la viralidad

La santísima trinidad de la viralidad

La pregunta del millón en Social Media: ¿cómo volver viral un contenido?

¿Por qué hay videos que han costado mucho dinero y no son apreciados? O, al revés, ¿por qué hay otros que han sido hechos con las uñas y son todo un éxito? Son preguntas que pueden aplicarse no solo al mundo audiovisual, el más evidente, sino también a diversos tipos de piezas de información, como pueden ser artículos, audios y otros.

Cada minuto se suben videos a Youtube que suman 100 horas de duración. O sea, en un día hay 144.000 horas de nuevos videos. Si alguien quisiera mirar los videos subidos en un solo día a Youtube, uno tras de otro, necesitaría 6.000 días, es decir, 16 años y 5 meses. La expectativa de vida máxima de un ser humano en la actualidad, en el mejor de los casos, alcanzaría para dedicar una vida entera a los videos puestos en la red social Youtube durante 6 días, o sea alrededor de 100 años.

De todos los videos, hay muchos que pasan casi desapercibidos. También hay videos que son reproducidos una y otra vez, alcanzando millones de reproducciones.

Hace más de dos años (noviembre de 2011), el director de tendencias de Youtube, Kevin Allocca, presentó en TED su famosa teoría de los tres factores que determinan la viralidad, es decir la capacidad de que un video se propague como epidemia en el mundo virtual. Allocca se refirió a tres factores:

Creación de tendencias (en realidad podría haber una mejor traducción a la expresión gringa de "tastemakers", que pudiera expresarse como "constructores de gustos")
Participación
Lo inesperado

Hay videos que pudieran catalogarse como espontáneos y desde luego, están aquellos que hay que preparar y concebir como proyectos. Al grupo de los espontáneos pertenece, por ejemplo, un video de 56 segundos que un padre británico subió en 2007 y que muestra cómo Charly, de un año de edad, le muerde el dedo a su hermanito mayor, de tres años. El video ha sido el quinto más visto en la historia de Youtube, con 675 millones de reproducciones. Lo que allí ocurre, aunque la trama careciera de "preparación" y guión, es totalmente inesperado, sorpresivo y mueve a la risa.

Una lista de los 100 videos más vistos durante 2013, en la que se incluyen todo tipo de circunstancias, desde catástrofes naturales, trozos de películas como 'El Rey León en 3D', hasta ocurrencias absurdas, aparece en '100 Most Viewed YouTube Videos of 2013'.

Todos hemos terminado saboreando alguna bebida que no conocíamos, viendo una película que no esperábamos considerar, leyendo algún libro aparentemente extraño, vistiendo de manera que no hubiéramos imaginado diez años atrás. Agentes de la publicidad han construido nuestros gustos y, sin darnos cuenta, cambiamos de hábitos. De forma similar, en el recorrido de los videos exitosos está la búsqueda de mecanismos que construyen tendencias y gustos.

La viralidad depende, también, de la capacidad que se tiene de involucrar al mayor número de personas como parte del fenómeno que el video expone. Y, finalmente, los aspectos sorpresivos, inesperados, hacen parte de la historia de éxito viral. Resulta comprensible que las estrategias de redes sociales (facebook, twitter) resulten necesarias para construir tendencias y generar viralidad.

Más allá del extraordinario cuento de Allocca, los ámbitos a los que se aplica la trinidad de la viralidad trascienden el tema de los videos. Las agencias de publicidad, desde luego, lo saben y por eso apuntan a que los productos y servicios de sus clientes sean conocidos mediante cuñas y otras piezas publicitarias que satisfagan las tres condiciones mencionadas.

La producción de contenidos, incluyendo la de producción de textos en periódicos y revistas, digitales o no, también debe contemplar los aspectos señalados.

Aún más, en términos de los contenidos educativos que se distribuyen en los colegios, es sabido que en los Estados Unidos un joven de 20 años de edad tiene en promedio, tras sí, más de 10.000 horas de actividad directa en videojuegos. ¿Qué hace tan aburridas las clases para que los chicos dediquen más tiempo a los videojuegos? La respuesta puede apuntar a que los métodos pedagógicos tradicionales deban ser sustituidos por formas participativas, que enamoren a los estudiantes de los campos de la ciencia y que permitan el despliegue de la creatividad.

Lo más grato: la viralidad, en el mundo de internet móvil y de las redes sociales está al alcance de cualquiera.

Video tomado de http://www.ted.com/talks/kevin_allocca_why_videos_go_viral?language=es

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Rafael Orduz

Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Gottingen en Alemania Federal. Académico y analista económico y de tendencias digitales, se ha desempeñado como Presiente de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá y Viceministro de Educación. Fue Director Ejecutivo de la Corporación Colombia Digital.