La Web 2.0: más entretenimiento que educación

La Web 2.0: más entretenimiento que educación

La Web 2.0: más entretenimiento que educación

La llegada de la Web 2.0 también ha generado una serie de transformaciones profundas en los modelos educativos. ¿Han cambiado los del sistema educativo colombiano?

Como todos los cambios mediático-tecnológicos, el Internet y su pretendida Web 2.0 y 3.0, trajeron utopías ilustradas que se convirtieron con el tiempo en fracasos anunciados. Los dos sueños que poco se cumplen son los de la democracia y la educación. Digamos que existen tres tipos de medios: Media 1.0 (prensa, radio y tv); Media 2.0 (internet, celular y redes sociales); Media 3.0 (transmedia, aplicaciones y videojuegos). Y en los tres ha triunfado el entretenimiento.


Media 1.0: la sociedad de masas

Media 1.0 es cuando el medio es el mensaje (dicen que dijo McLuhan) Los de audiencias masivas, prensa, radio y televisión. Los media 1.0 son espectaculares máquinas de entretenimiento popular que cumplen con el pacto público de relajarnos en nuestro tiempo de ocio y cuya calidad se mide por las masas que convoca (rating).

En los media 1.0 uno es los medios que consume. Si uno lee El Tiempo y Semana es que se siente parte de la élite y el poder. Si uno lee Lasillavacia.com es que uno es un analista crítico de la realidad. Y si uno ve Noticias Caracol es que poco le importan los grandes temas del país.

Cuando surgieron estos medios, en el discurso político y académico se dijo que la democracia se ampliaría porque ahora sí todos podríamos participar en la toma de decisiones y el poder sería más horizontal. Y en lo educativo que el sueño de la universalización era posible porque por prensa, radio y tv podrían ser educados más ciudadanos, sumado a que la calidad aumentaría radicalmente porque los mejores maestros, científicos y saberes estarían disponibles para las masas.

Pasó el tiempo y la prensa, la radio y la televisión han sido un rotundo fracaso como sistemas democráticos y dispositivos educativos. Han demostrado ser exitosos como recursos de entretenimiento, negocios del poder y educadores en modelos de sociedad: transmiten la oficialidad del poder, recrean la ética pública de una sociedad y fracasan como dispositivos de enseñanza-aprendizaje. Por eso se afirma que pasa más país y sociedad por el entretenimiento que por la información... y que no hay peores medios 1.0 que los educativos.

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Media 2.0: la sociedad de participación

Media 2.0 es cuando la audiencia es el mensaje porque gana la horizontalidad, la interacción, la comunicación en red, la conexión social y el vínculo entre los ciudadanos. Desaparecen las masas y celebra el sujeto que decide sus modos de interacción, navegación y conexión. La Media 2.0 rompe la pantalla masiva y más que relajar, busca activar interacciones.

Y los discursos otra vez son optimistas y maravillosos: la sociedad tiene otra democracia y otra educación, una más horizontal, más co-productiva, más participativa en la cual el estudiante se convierte en activo de su proceso de aprendizaje. Los mejores saberes están disponibles para toda la sociedad, el maestro es un guía y creador de ambientes de aprendizaje. Y lo mejor, la vieja institucionalidad llamada escuela, colegio, aula de clase comienzan a no tener sentido; son solo cárceles de la eficiencia del siglo XX y arquitecturas jurásicas en el XXI.

Todos los gobiernos, de izquierda y derecha, creen en la magia automática de las tecnologías y las distribuyen como el nuevo maná. Regalo de tabletas a los niños (y automáticamente devenimos digitales), computadores para educar (actos de caridad con lo que ya no nos sirve), escuelas y colegios digitales (porque tienen computadores), conectividad al alcance del billete porque para lo social y los pobres solo existe una débil conexión aInternet. Entonces, la revolución educativa nos espera a la vuelta del clic. Los mejores maestros para todos, toda la información disponible para el ciudadano, nuevos modelos de conocimiento, aprendizaje e innovación. Y lo mejor, los niños ya no aprenden sino que crean, interactúan, co-producen su aprendizaje.

Pero la realidad es terca. La escuela asume las nuevas tecnologías y el Internet, pero para domesticarlas con sus saberes de control llamado didáctica, currículo, pedagogía, valores, aprendizajes, maestros, rectores, política educativa. Para la muestra de un botón el caso del profesor Javier Corredor:

"Mi grupo de investigación realiza un estudio en un colegio de Bogotá. Se trata de usar videojuegos para ilustrar las vivencias de los refugiados, y después extender la reflexión a problemáticas actuales de nuestro contexto como el desplazamiento. Hemos elegido utilizar un videojuego desarrollado por la ONU. Al llegar a la sala de computadores del colegio donde vamos a trabajar, no lo podemos instalar: los juegos están en una lista de sitios prohibidos. "Política de la institución", nos dice el profesor que amablemente nos ha ofrecido el espacio para realizar nuestra investigación. La lista incluye todos los sitios a los que un adulto normal no podría renunciar (e.g., Youtube, Wikipedia, Facebook), y otros que, como los juegos, tampoco tienen nada de malo".

Los Media 2.0 como los Media 1.0 terminan siendo excelentes lugares de entretenimiento, relajación y goce cotidiano. No interactuamos, solo jugamos al chiste y al contacto emocional; no hiper-linkeamos sino para conocer los escándalos y los videos mas chistosos; no somos co-productores sino seguidores masivos de las celebrities en Internet.

El caso es que los Media 2.0 entraron a la escuela y a la institución educativa pero no llegaron a los procesos educativos, menos a las prácticas pedagógicas y para nada han transformado la arquitectura del pensar.

En Colombia seguimos viviendo en los media 1.0 y domesticando los 2.0: haciendo salones de clase que reemplazan a los tableros por televisores digitales; las conferencias TED son ahora los maestros; los computadores son solo cuadernos de notas. Lo mismo de antes pero "tecnologizado": no entendemos que el asunto es de narrativas, estéticas y de experiencias.

 

Media 3.0: la sociedad de expresión

Media 3.0 es cuando la red es el mensaje y el sentido está en la comunidad que se crea y el placer está en la inclusión total del sujeto en su comunicación. Eso aparece con las aplicaciones interactivas, las narraciones transmediales, los videojuegos como paradigma narrativo de lo digital. Media 3.0 implica otra arquitectura física que permita el juego conectivo, la interacción real en vida, la conexión por saberes y necesidades. Y otra arquitectura mental y del conocimiento que produce según necesidades del uno mismo y en conexión con la sociedad.

Bueno, en Media 3.0 en Colombia no hay nada. Y es que la educación es un viejo zorro: asume de todo pero para hacer, nada. Incluye discursos, tecnologías, ideas pero... para normalizarlas y ponerlas a su servicio: producir masas uniformes de sujetos. Y eso da billete (o sino miren el exceso de universidades y colegios privados que tenemos)y poder.

Al sistema educativo le va bien en billete y es potencial de promesa política. Solo se les escapa un detalle: puede que el negocio vaya bien, pero seguimos formando para una sociedad que ya no existe (la del siglo XIX y XX que era industrial) y poco nos importa formar para el siglo XXI.

 

Ken Robinson dice que las escuelas matan la creatividad . Video tomado de https://www.youtube.com/watch?v=AW-bTuBA5rU

 

Y tal vez, que haya triunfado el entretenimiento y no lo educativo en las tecnologías de la comunicación está muy bien... porque eso son las pantallas: espacios donde uno se encuentra para el ocio, la relajación y el juego libre.

Que haya perdido la educación, eso sí está muy mal. Donde la institucionalidad educativa no cambia, no se transforma, sigue en su negocio de la sociedad industrial: producir masivamente sujetos productivos a partir del modelo de Media 1.0; profesores enseñantes, audiencias masivas. Está muy mal ese juego perverso del sistema educativo que hace como que "asume e incluye las nuevas pantallas", pero es para domesticarlas y ponerlas al servicio de su modelo jurásico. No quiere cambiar. ¿Y por qué debería cambiar si así le va bien como negocio y como estrategia de normalización social?

Se cumplen 10 años de la Web 2.0 y en el mundo cada vez más se galopan nuevas tendencias que obligan a modificar el lenguaje y el pensamiento. Pero aquí en Colombia, el asunto pierde sentido cuando los modelos educativos, que deberían unirse a la revolución de esa nueva web, son sesgados por el Estado y las mismas Instituciones Educativas. Hay una latente carencia de creatividad e innovación educativa.

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Omar Rincón

Periodista, académico y ensayista colombiano en temas de periodismo, medios, culturas digitales y comunicación política. Director de la Maestría en Periodismo de la Universidad de los Andes (Colombia), analista de medios para el diario El Tiempo y consultor en comunicación para la Fundación Friedrich Ebert, Latinoamérica. Autor de los ensayos: ‘Los colombianos TAL como somos’, Brasil, tal.tv, 2007; ‘Narrativas mediáticas o como cuenta la sociedad del entretenimiento’; Barcelona, Gedisa, 2006;  ‘Televisión Pública: del consumidor al ciudadano’, Buenos Aires, La Crujía, 2005; ‘Televisión, video y subjetividad’, Buenos Aires, Norma, 2002.