¿Y si las votaciones fueran a través de las redes sociales?

¿Y si las votaciones fueran a través de las redes sociales?

Los resultados que se mostraban con la opinión miles de internautas colombianos no fueron iguales a los reales.

El abstencionismo fue el protagonista en las elecciones presidenciales, algo que hacía 20 años no se veía, pero las redes sociales estuvieron a reventar con miles de comentarios refutando los resultados que se dieron.

En este tipo de eventos siempre es esperado el abstencionismo por una parte de colombianos. Según han informado los medios tradicionales, el promedio ha sido del 50% de personas aptas para ejercer su derecho (y su deber) al voto y que no lo han hecho; pero la cifra de ayer recuerda al que podría ser el porcentaje más alto de votantes ausentes en la historia de las elecciones, la de 1994, cuando por cierto, fue la primera vez que dos candidatos presidenciales se fueron a segunda vuelta. El porcentaje de colombianos que no acudieron a las urnas en ese entonces fue del 66% aproximadamente.

No solo el ausentismo por parte del 60% de los colombianos registrados en el censo para elecciones fue notable, también el voto en blanco logró una cifra mayor a la de años anteriores – redondeando la cifra que alcanzó al 6%–, dígito logrado por diferentes grupos de personas que desde las pasadas elecciones de Congreso y Parlamento Andino venían mostrando a través de redes como Facebook, YouTube y Twitter su interés por "bajar" a los mismos políticos de siempre y queriendo ver caras nuevas.

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Estos resultados atípicos, que se traducen a la desconfianza en la democracia colombiana, podrían ser la consecuencia de los escándalos de las últimas semanas, de los cuales precisamente son protagonistas los dos candidatos que irán a segunda vuelta.

 

La democracia a través de las redes sociales

Y es precisamente el que sería el modo de actuar de los candidatos Oscar Iván Zuluaga y Juan Manuel Santos, enfocándose en tratar de devolver la fe en la democracia al más de millón de colombianos que no optaron por ninguno de los candidatos (contando votos en blanco y votos nulos) y por supuesto a todos aquellos que demostraron su indignación e inconformismo a través de las redes sociales. En Twitter los Trending Topic fueron frases como #PatriaBoba, #PaisSinMemoria, #PaisDeMierda, #DolorDePatria, e incluso otros optaron por palabras como 'Narnia', aduciendo frases como "prefiero irme a Narnia a que me gobierne un león".

Estos resultados terminan siendo contradictorios, puesto que si se tienen en cuenta las preferencias de los tuiteros, Colombia tendría hoy dentro de las segunda vuelta a una mujer, y más si se recuerda la encuesta que realizó "un ciudadano del común" , en la que Clara López obtuvo el 31% de favoritismo, 8% más que Enrique Peñalosa, quien es el candidato que le sigue en estos resultados virtuales.

Si la mayoría de colombianos que interactúan a través de las plataformas sociales fueran los mismos que salen a votar, es probable que la percepción frente a la validez de su voto cambie y sientan que sí es válido y que no solo es una opinión y un deseo que queda en la orbe digital.

Igual, si el método de votación fuera a través de las redes sociales, en especial Twitter, probablemente habría un aire de mayor participación y democracia, pero ya no sería voto secreto. En ese sentido, se podría idear algún sistema de identificación que evite casos de suplantación de identidad; y por otro lado se discriminaría a aquella población que aún no tiene acceso a Internet pero que sí está habilitada para votar, por mencionar algunos ejemplos.

¿Habría cabida en pensar que la mayoría de votantes no son activos digitales y por eso no se refleja la intención de voto de la mayoría de personas?

Según la plataforma web 'Internet Live Stats', más de la mitad de la población son usuarios de internet en el país y claro, vale la pena mencionar también los proyectos de alfabetización digital que viene llevando a cabo el Ministerio TIC con la intención de mitigar los analfabetas digitales. El meollo está en saber ejercer ese derecho, desentrañar lo que cada político quiere con el país y lo que los medios de comunicación dan a conocer de cada uno de ellos. Se trata de informarse y analizar si realmente el candidato por el que piensa votar es la mejor, no solo para estas elecciones, sino para todas las venideras. Por lo general la información que circula en Internet logra tener cierta influencia en la toma de decisiones, pero en el caso de la política los resultados en la realidad no son consecuentes, lo importante es que el país vote a conciencia, y decida cuál de las dos opciones que quedan para el próximo 15 de junio sea la más óptima para Colombia y no se quede en una pelea por ver quién es más poderoso.

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Mayra González

Asesora
Corporación Colombia Digital