Educación y TIC: un camino por recorrer

Educación y TIC: un camino por recorrer

Cada vez es más intenso el debate sobre la presencia de los recursos tecnológicos, sus bondades y desventajas en los diferentes ambientes educativos; así como su real impacto en los procesos de enseñanza- aprendizaje y los retos que representan a los modelos pedagógicos.

El imaginario colectivo en el entorno del sector educativo gira sobre la idea que el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones - TIC - no contribuye demasiado en estos procesos y afirman con convicción, que mucho menos tienen un espacio en los esquemas pedagógicos tradicionales.

Cuando señalamos la urgencia de articular las TIC en los procesos educativos, seguramente se tiene como objetivo modernizar los ejercicios del aula y el quehacer pedagógico de las instituciones educativas. Esto, con el propósito de facilitar el acceso a un ventana muy amplia que permita mirar más allá de la realidad a través de una serie de herramientas con las que cuenta la Web 2.0, la robótica y cualquier dispositivo tecnológico con el que se cuente.

Lo curioso de todo esto, es que esa supuesta 'modernidad' se ha quedado en ideas un tanto subjetivas como que la calidad educativa mejora si se disponen de computadoras (sin importar lo obsoletas que puedan ser) con conectividad (satelital de 256 o por franjas de horario), y no con desarrollar capacidades para la apropiación y sobre todo el buen uso de estos recursos, para dinamizar los procesos académicos de creatividad, comportamiento y de formación propios de la escuela.

educacion-ticEs importante tener presente que la apropiación se genera cuando se utilizan las TIC como herramientas para la solución de problemas concretos, lo cual supone que primero debe contarse con la capacidad de preguntarse qué se desea y no ser usadas como distractor o relleno de unas horas de asignación académica.

Si por un minuto nos sentamos a hablar con otras personas, seguramente todos coincidiremos en la idea que el mundo ha cambiado gracias al acelerado avance tecnológico de estos últimos años. De este modo, para que la formación de las personas se desenvuelva en esta nueva era, debe ser por supuesto diferente a la educación que se impartía hace 20, 30 ó 50 años, aunque infortunadamente en algunos aspectos se siguen empleando algunos de sus dogmas: tablero, marcador, discurso de una hora, herramientas ofimáticas, no utilización de las salas de informática y/o los recursos con los que cuentan, etc.

Lo interesante de toda esta nueva dinámica de la Sociedad del Conocimiento, es que de una u otra forma influye para que en un gran primer paso las TIC abran un espacio a la participación, entendida como el 'ser parte' o 'hacer parte de algo', articulando con los diferentes procesos propios de la escuela en su quehacer diario: gobiernos escolares, comisiones, selecciones deportivas, grupos culturales, etc.

Resulta evidente que los avances tecnológicos deban ser incorporados a la sociedad paulatinamente en todos sus ámbitos, y de esta forma, lograr mayores beneficios para los ciudadanos. Igualmente, la escuela está inmersa en tales procesos y por ende, tiene un papel primordial al ser el lugar idóneo donde se propicia la actividad mental, se desarrolla la creatividad y se potencializan los primeros cambios sociológicos.

Si entendemos la educación como la actividad que incentiva el desarrollo de las capacidades humanas para la realización personal (basada en su etimología, educare, como aquel acto de sacar fuera de), vale la pena aceptar el reto de apoyar la práctica pedagógica con la mejor vitrina para ver y resinificar el mundo que necesitan los educandos: el de las nuevas tecnologías.

La escuela sigue avanzando poco a poco en el uso educativo y didáctico de los medios informáticos. Queda mucho camino por recorrer hasta conseguir una auténtica integración curricular de dichos recursos, lo que supone una voluntad decidida de los entes encargados de estos temas: gobierno, directivas docentes, estudiantes y familias; quienes deben tener la capacidad de conocer, aceptar, indagar, proyectar y apostar por una política de formación del profesorado e innovación educativa que permita dotar a los centros de los recursos materiales y humanos adecuados que propicien una adecuada organización escolar que favorezca la apropiación y articulación de estos en los PEI (Proyecto Educativo Institucional) y mallas curriculares.

Precisamente, la presencia de los medios tecnológicos en el contexto escolar puede facilitar la concepción y práctica de otra dinámica para el aprendizaje; abriendo la puerta para que sea el propio estudiante quien determine lo que quiere aprender y cómo hacerlo, intercambiando experiencias significativas con un grupo que pueda complementarlo.

Es por estas y muchas otras razones que el camino aún es largo, porque definitivamente no podemos dejar de lado esta premisa que me compartió un gran maestro amigo: la educación 'moderna' es lo más tradicional y anacrónico en esta era de la posmodernidad.

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Álvaro Rodríguez

@LosCuernos

Consultor en temas de apropiación social y educativa de las TIC.  Docente de formación, autodidacta y explorador de las nuevas tecnologías. Crítico en temas de política, fútbol y educación.