La Sociedad del Rumor

La Sociedad del Rumor

Hace unos meses escribí para el blog de la Corporación Colombia Digital en El Heraldo de Barranquilla, un post donde hablaba sobre esa sociedad del rumor que se está alimentado constantemente a través de las redes sociales. Lo curioso es que junto a la rumorología está creciendo un nuevo status social que es de ser señalar y juzgar, sin una previa verificación de la información, sin conocer lo que realmente sucede y sobre todo dejándose llevar más por el “fanatismo” ideológico y el impulso emocional como defensa vehemente de una suposición. En esa reflexión recordaba una edición de Junio de 1989 de la revista MUY INTERESANTE (número 97), donde encontré un artículo titulado: "Nace la Ciencia del Rumor" en la página 40, donde se hacía referencia a la forma cómo nacen los rumores, los distintos tipos de rumores que hay, el porqué de su creación y de la facilidad y velocidad con que se desarrollan y propagan, al mejor estilo de cualquier virosis.
Cada día se afianza más la “ciencia” especializada en el rumor, fortalecida por los “procrastinadores de oficio" aquellos que leen en su lado y van lanzando sus juicios de valor, sin tener muy claro que es lo que realmente está pasando, burlándose del que piensa diferente e imponiendo teorías al mejor estilo de lo que tanto crítican, escudandose en la defensa vehemente. Lo lamentable es que se consolidan los “profesionales” y los periodistas rumorólogos (si el término se ajusta a la rumorología), una peligrosa especie que cada vez se acopla más a las redes sociales como Twitter o Facebook, donde la reacción inmediata o en cadena de cualquier tipo de comentario, sin confirmar, rumor o bulo puede generar infinitos retwitteados, comentarios o menciones que crecen como una bola de nieve, imparable por minutos y que le permiten a los rumorólogos vivir sus cinco minutos de fama y de “conciencia social” hasta que se confirma que la noticia es todo lo contrario o lo mejor…se conoce la verdad.
sociedad_rumor

 No se puede negar que algunos de esos rumores al final pueden ser situaciones ciertas, pero al ser mal manejado, se transformar en el “perdido” cantar a una bandera (y esto se refuerza cuando se le inyecta apasionamientos desprovistos de verificación). Reitero, cómo lo he dicho en otras oportunidades, que esta mala práctica no nace en las redes sociales, ya que los medios tradicionales también han naufragado en el ‘sin confirmar’, en el rumor o en la noticia falsa y más amarilla en diversos momentos. Aunque es evidente que una red como twitter, además de revolucionar la forma de comunicarse, de acortar distancias y permitir de cierta forma la deliberación social, cultural, deportiva y política se ha transformado en poco tiempo en la cepa ideal para propagar cualquier cantidad de rumores, gracias a que algunos usuarios, al mejor estilo de los superhéroes, se protegen tras una máscara que hace difícil su identificación.
Es posible que  todos podemos caer en el dato errado y en el exceso de entusiasmo por dar una información EXCLUSIVA, lo cierto es que debemos cuidarnos y ser muy claros para no transfórmanos en rumorólogos, pues más tarde que temprano con actitudes de soberbia podríamos entrar en ese juego. Lo interesante de las redes sociales, principalmente Twitter, es la posibilidad de disfrutar de un espacio  abierto para todos pero sobre todo democrático, donde la libertad de expresión es viable eso sí teniendo presente que de cada uno de sus usuarios depende hacer de ella un uso responsable, con vínculos relevantes, con información verificada y de conocimiento total, permitiendo así una información veraz, que sea para todos.

Finalizó recordando el inicio de la Estrategia del caracol, donde el paisa que habitaba en la casa, le responde a la prensa cuando lo entrevistan por el desalojo: ¡Todo por un rumor!
e-max.it: your social media marketing partner
Read 9333 times
Álvaro Rodríguez

@LosCuernos

Consultor en temas de apropiación social y educativa de las TIC.  Docente de formación, autodidacta y explorador de las nuevas tecnologías. Crítico en temas de política, fútbol y educación.