Romperse (un poquito) la cabeza para innovar

Romperse (un poquito) la cabeza para innovar

Romperse (un poquito) la cabeza para innovar

'Romperse la cabeza', justamente eso es lo que necesitan muchos emprendedores colombianos.

Es común encontrarse con soñadores que esperan revolucionar el mundo con sus ideas y hacer de la tecnología una aliada, pero tristemente es muy común que esos soñadores no vayan más allá y prefieran la ensoñación a la acción.

Bajo el lema de 'Romperte la cabeza' se realizó el Congreso Latinoamericano de Innovación y Creatividad - CLIC, reuniendo a personajes tan disímiles e ideas que podrían parecer un sin sentido cuando se les escucha por primera vez, que resultan refrescantes y hasta caben en aquella categoría de innovadoras.

Penosamente también hubo quienes intentaron pasar por innovadores y no superaron la barrera.

Lo cierto es que queda en el ambiente un aire hacia el perseguir los ideales y comprometer hasta el alma por lo que se quiere; sin embargo, el camino de la lucha pasional puede generar algunos golpes de suerte pero no necesariamente es el método más recomendado por quienes saben de emprendimiento o innovación.

Entre los consejos recurrentes de los jóvenes expositores estaba el 'seguir adelante y no desfallecer', pero en medio de este comentario debería entenderse que ese seguir adelante debe responder a un plan de acción y tener propósitos muy claros para que se justifique el no desfallecer.

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Una de las anécdotas en tarima hablaba de una empresa creativa que durante los primeros seis meses no tuvo clientes y cómo consiguieron uno en un bar luego de contarle sobre su fracaso corporativo. Esto pasa, claro que pasa, pero no por ello ha de ser el modelo a seguir de los emprendedores. Incluso, los mismos expositores señalaron el interés inicial de crear empresa para 'ganar dinero sin esfuerzo', frase que terminaron con risas porque ahora tienen claro que esto no es posible, o por lo menos no en el universo de las startups.

Si bien es cierto que tener una idea revolucionaria es un excelente punto de partida para un emprendimiento, también lo es que sin un modelo de negocio claro ninguna idea prospera en un ecosistema saturado de disrupciones. Equipos de trabajo comprometidos, planeación estratégica, desarrollo técnico de alto nivel, conocimiento del entorno y gestiones comerciales acertadas son algunos de los factores en común que aparecen tanto para quienes relatan sus casos de éxito o para quienes hablan de sus fracasos. (Ver: ¿Por qué las empresas fracasan en Colombia?).

'Romperse la cabeza', esa es la metáfora de lo que necesitan muchos, algunos para salir de la burbuja que los consume y los hace creer que por haber tenido una buena idea ya son merecedores del éxito; para otros, el romperse la cabeza será una caída más en su camino como emprendedores, pero ese nuevo tropiezo no significará el fracaso ni el abandono de su sueño, tal vez solo se trate de una caída más antes de lograr las metas propuestas, o al menos será una de la cual se deba aprender una lección que el duro mundo de los negocios suele dar a los golpes.

El ecosistema de emprendimiento en Colombia es uno de los más robustos de América Latina, mucho más si se trata de startups o proyectos de base tecnológica. Aunque los emprendedores vean en los impuestos y la burocracia un enemigo, lo cierto es que el gobierno ha hecho grandes esfuerzos para impulsar las políticas de innovación que abran las puertas a nuevas formas de ver y hacer a partir de la tecnología. Así mismo, cada vez aparecen más centros y proyectos de impulso a los emprendedores, cuyo apoyo ha sido invaluable para algunos de los más destacados proyectos de los últimos años.

Ideas hay, talento hay, ecosistema también, tal vez solo haga falta un último tropiezo para que aquella idea salga de la cabeza y cobre la forma de negocio sólido y a la altura de los estándares de competitividad global a los que se enfrentan los proyectos de tecnología.

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Adriana Molano

@amolanor

Directora de contenidos
Corporación Colombia Digital

Especialista en Comunicación y Cultura de FLACSO; estratega de comunicación para proyectos de apropiación tecnológica en áreas empresariales, sociales y culturales. Es Asesora de Comunicaciones y Contenidos para distintos proyectos de la Corporación Colombia Digital.