Fragmentos de nuestra mente en la Web

Fragmentos de nuestra mente en la Web

"Es una persona muy valiosa, hizo muchas investigaciones, sus aportes han sido referentes para la ciencia. Les estoy hablando de...., de..., dame un segundo y lo busco en Google".

Pocas o muchas veces este tipo de diálogos resultan familiares en nuestras conversaciones cotidianas. Los nombres de actores, periodistas, modelos, personajes históricos, fechas, discotecas, restaurantes o lugares parecen habitar cada vez menos en nuestro cerebro. De esta manera se han desplazado a otros soportes de almacenamiento los cuales están listos y dispuestos para llegar a nuestra mente de acuerdo a una serie de palabras clave que introducimos en los motores de búsqueda.

Vannevar Bush a mediados de la década de los cuarenta publicó un artículo revolucionario, "As we may think", el cual marcó el pensamiento y la investigación de gran parte de los precursores de Internet. Bush planteaba la necesidad de crear un dispositivo que permitiera alentar nuestra memoria reciente, a través de herramientas que facilitaran traer a la mente información y recuerdos a partir de pistas.

La capacidad asociativa de nuestro cerebro permite unir y crear eslabones entre los recuerdos y generar nuevas conexiones. ¿Cuántas veces nos ha sucedido que sentimos el olor de un perfume en un ascensor o en un lugar público y nos recuerda a una persona en especial o un momento en particular de nuestra vida? Incluso nos confundimos y creemos que ese personaje puede estar cerca de nosotros. Sentir ese aroma nos evoca en fracciones de segundo lo intenso e impactante que fueron las experiencias vividas en nuestro pasado.

Igual sucede con todas aquellas conversaciones donde la persona dice: "tengo el nombre de esa canción en la punta de la lengua...". En muchas ocasiones los únicos que pueden resolver tal incógnita son Google o Wikipedia. En el caso de Google Translate escribimos una palabra o frase que queremos traducir de inglés al español o del francés al español, etc., y a la semana siguiente en algún texto que estamos leyendo aparece esa palabra. Quizás en ese momento la reconozcamos, pero ya hemos olvidado su significado; nuevamente tenemos que hacer la consulta para decir mentalmente: "claro, ya lo recordé".

 

¿Qué está pasando con nuestra memoria?

¿Podemos hacer el listado de los teléfonos celulares que nos sabemos de memoria?, ¿las personas que sean capaces de escribir entre 3 ó 5 números de sus contactos, tienen buena memoria?

En una conferencia a la que asistí hace poco, el expositor mencionaba que Google e IBM estiman que en los dos últimos años se han producido cerca del 94% de todos los datos que existen en el mundo. Y este es apenas el comienzo. ¿Qué sucederá con aquellas personas que dicen que ya están infoxicadas, es decir, intoxicadas de información? (Ver comercial de ejemplo del significado de la palabra infoxicación:).

¿Cuánta información diariamente circula en nuestras líneas de tiempo en Twitter o Facebook?, ¿cuántos mensajes alcanzamos a leer y de esos enlaces que recomiendan las personas en las redes sociales, cuáles artículos leemos completamente?, ¿cuánto pesan las "fotocopias" que tiene Google de toda la Red?

Nuestra mente no puede estar ajena al impacto que generan tantos estímulos, donde la dosis de artilugios aumenta de forma progresiva y cada vez más rápido. El escritor francés Paul Virilio en su libro 'El arte del motor', se refiere a las herramientas tecnológicas como artefactos que permiten el "empequeñecimiento" del universo. En cada nueva versión de una tableta o smartphone parecen caber más universos.

Nativos e inmigrantes digitales se agolpan en los medios sociales gracias a sus instrumentos móviles, regidos por el tipo de dispositivo, el plan de datos, la velocidad de conexión y las aplicaciones descargadas (pagadas o no) que cada uno posee. En algunos casos somos juzgados por lo que escribimos y/o aparece en Internet sobre nosotros. La marca personal aplica como un diferenciador frente a millones de avatares cuidadosamente elegidos por cada uno los miembros de una red social.

Podríamos plantear fechas y momentos recientes de no retorno en nuestra cotidianidad, invadida cada vez más por utensilios tecnológicos. El primer iPhone salió al mercado en junio de 2007 y el primer iPad en abril de 2010; en menos de una década estos nuevos "guantes" han prolongado el territorio que manipulan nuestras manos y transformado nuestros pensamientos de manera sensible.

Incluso la forma como las generaciones digitan los teclados de todos estos dispositivos es muy particular. La 'generación X' que aprendió a escribir a máquina rápidamente incorporó el teclado del computador para seguir digitando frente al monitor sin necesidad de ver las letras. La 'generación del milenio' escribe en el computador como si fuera un teléfono inteligente (con dos dedos). Sin embargo lo hace de forma más eficiente en los dispositivos móviles que la generación X. Mientras tanto los 'baby boomers' tratan de defenderse como pueden en cualquier tipo de dispositivo.

 

¿Qué ha sucedido con nuestro conocimiento?

La lectura lineal, mecanismo tradicional de acceso a la información que empezó a masificarse desde la invención de la imprenta, fue durante varios siglos uno de los procesos más relevantes para estimular la memoria y el desarrollo de nuevos conocimientos.

Con el surgimiento de Internet, especialmente de los navegadores, los procesos empezaron a cambiar. En la década de los sesenta Ted Nelson propuso el concepto hipertexto, que actualmente se aplica a aquellos documentos electrónicos que aparecen en la pantalla de un dispositivo donde fácilmente se puede pasar (con un clic) de un tema a otro, gracias a los enlaces o hipervínculos que reposan en palabras subrayadas o destacadas en otro color. Este tipo de trayectos a través de las páginas web se conoce como lectura no lineal.

Si vemos el video de un joven que busca unos audífonos en Amazon, ¿podríamos decir que el proceso que realiza de búsqueda es una lectura? Algunos dirán que sí, otros serán enfáticos en dar un rotundo no. Lo que esa persona está realizando es un nuevo tipo de lectura que se enriquece del proceso de leer linealmente, pero que se traslada a un nuevo escenario donde prima la precisión y la velocidad del ojo, acompañado de la mente, para encontrar lo que busca.

Cada uno de nosotros en mayor o menor medida es un gran curador de contenidos. La búsqueda de información que a diario hacemos arroja resultados que son recorridos a nuestro antojo, impulsados por necesidades de diversa índole.

Por lo tanto, la experiencia y la capacidad de selección del sujeto frente a inmensos volúmenes de contenido que le ofrece la red, lo conducirá a un camino que a su vez lo encaminará por nuevos y múltiples senderos. Y aunque es muy fácil perderse con tantas "calles y avenidas" para recorrer en Internet, la mente simultáneamente sigue hilando y haciendo conexiones.

El estímulo es tan alto que algunas personas aprenden a tocar instrumentos viendo videos en Youtube o reconocen pistas para terminar un juego electrónico, viendo videos o fotos que otros jugadores difunden en las redes sociales. Algunos individuos desarrollan nuevas competencias y habilidades siguiendo cursos como los que ofrece Coursera.org o Khan Academy.

Otros más osados, renuncian a seguir en la escuela o la universidad y se dedican a aprender desde la casa. Mientras reciben la formación tradicional escolar, también crean "algo" en Internet. Historia similar sucedió con el creador de Tumblr: David Karp, quien desde los 17 años empezó una aventura creativa y de emprendimiento.

Poco a poco se empieza a formar un selecto grupo de jóvenes menores de treinta años que son millonarios, que cambian las reglas del juego, que se inventan y re-inventan a ellos mismos para lanzar innovaciones, emprendimientos y nuevas ideas que modifican el ecosistema digital y por lo tanto el futuro de nuestras vidas o las de nuestros hijos.

Esa capacidad de generar riqueza económica y mental a partir de la relación y la manipulación de herramientas digitales muestra un siguiente nivel en los procesos de la mente para la creación de nuevos conocimientos, un universo tan rico y profundo que apenas sentimos su magnitud al buscar información en la red o una tienda de aplicaciones. Con cada descarga y el uso que le damos, un trozo del infinito se almacena en nuestros dispositivos y enriquece nuestra mente.

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Luis Fernando Muñoz Roldán

@Lfmroldan

Máster en Gestión del Conocimiento de la Escuela de Negocios EOI, Madrid – España. Fundador y gerente de Creatis Tech S.A., agencia integral de comunicación, mercadeo y diseño en nuevos medios. Desde 2003 se ha desempeñado como profesor en la Universidad ICESI en el Departamento de Mercadeo. Es ponente y conferencista permanente en congresos y seminarios. En mayo de 2006 recibió mención de honor como profesor destacado por uso de las TIC en el proceso de enseñanza y aprendizaje. En 2008 asumió la coordinación de la Subcomisión de TIC de la Comisión Vallecaucana por la Educación. Es editor del portal web Profesionales del Conocimiento