Tecnologías invisibles para promover el aprendizaje durante toda la vida

Tecnologías invisibles para promover el aprendizaje durante toda la vida

Tecnologías invisibles para promover el aprendizaje durante toda la vida

“Lo esencial es invisible a la educación formal”, Cristóbal Cobo (profesor e investigador en TIC).

¿Alguien sale hoy de casa sin tecnología encima? El celular siempre nos acompaña y, si se nos ha olvidado, podemos padecer los típicos síntomas de la nomofobia. Dependemos de los aparatos como si fueran una de nuestras extremidades, nuestra memoria y el intermediario de nuestras relaciones sociales. Múltiples dispositivos pueden estar a nuestro alcance cada día. Otros nos controlan, siguen nuestro rastro digital y tejen algo similar a lo que en términos de productos de consumo se llamaría trazabilidad.

El uso de la tecnología construye nuestra identidad digital. Apenas nos damos cuenta pero saber quiénes somos está al alcance de un clic en el escenario virtual y el mundo económico ya lo considera de alto valor estratégico. La tecnología es la nueva mano invisible entre quienes efectúan predicciones de los negocios; también en foros latinoamericanos pregonan la necesidad de entender el potencial presente y futuro de estas fuerzas ocultas que nos rodean.

Los aparatos son visibles, están ahí y algunos de nuestros objetivos deberían ser entender sus efectos para que nos ayuden a vivir mejor con el aprendizaje continuo durante toda la vida.

Los congresos, ferias y encuentros de las empresas tecnológicas tienen como objetivo presentar novedades con el fin de incrementar ventas. Exponen los nuevos gadgets que representan un avance o un hecho diferencial que les distinga de la competencia y les aporte un valor añadido.

El mercado de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) favorece poderosos cambios en nuestros hábitos y estilos de vida. Aportan lecturas transmedia, capaces de generarnos nuevas representaciones de la sociedad en que vivimos y también sus apariencias. La habituación a los aparatos es un gran punto de partida para conseguir objetivos más amplios y de mayor duración.

Actualmente en el mundo educativo la palabra de moda es innovación (de la que trataremos en posteriores artículos). Su desglose, interpretación y traslado a la práctica docente se ve influenciada por los parámetros habituales en los cambios de modelos, motivados por la detección de métodos tradicionales que no evolucionan al ritmo de las demandas de la sociedad y porque los alumnos necesitan otros alicientes para evitar el elevado número de fracasos escolares.

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De entrada, innovar ha ido unido al uso de la tecnología dentro y fuera de las aulas. En nuestra vida diaria los celulares, computadoras, GPS, apps, robots, coches y maquinaria diversa, nos han provocado cambios más profundos de lo que pensamos. ¿O no reflexionamos sobre el antes y el después de nuestra vida en tan corto espacio de tiempo? En un artículo reciente, donde valoraba en público qué he aprendido después de usar las TIC en el aula durante 18 años, decía que a mí me han cambiado la vida. A medida que nos acostumbramos a las prestaciones de cualquier herramienta tecnológica, esta se hace invisible: la rutina y el hábito crean costumbres consolidadas (positivas y negativas).

En educación, el uso diario de las TIC ha de estar tan integrado en la actividad diaria (dentro y fuera de la institución educativa) que no han de ser objeto preferente de atención. También en nuestra vida porque nos guían en nuestros procesos informativos, comunicativos, de consumo o de socialización. Con el dominio de tantas herramientas a nuestro alcance, aprender se habría de convertir en una experiencia vital ubicua y a lo largo de toda la vida.

Cristóbal Cobo y John Moravec nos brindaron el libro gratuito “Aprendizaje invisible” en 2011, con propuestas aún muy vigentes bajo la insignia de “Hacia una nueva ecología de la educación”. Contribuyeron a que algunos autores aportaran estrategias sobre cómo aprender a pesar de la escuela. A continuación sugiero algunas observaciones desde la práctica del uso de las TIC para avanzar en su invisibilidad:

1. Adoptar una mentalidad abierta, amplia, flexible y también digital. Les invito a valorar si notan el incremento diario de su dedicación a los formatos digitales, online, en la nube o como quieran llamarlos. Nos aumenta la atención hacia lo intangible, lo etéreo, lo no físico, lo virtual. Nuestras referencias son más abstractas, están ahí: “en la nube”. Hay expertos que defienden que Internet está cambiando la forma en que funciona el cerebro humano, mientras otros como Nicholas Carr, se paran desde el escepticismo y la crítica ante los efectos de Internet.

2. Crear nuestro Entorno Personal de Aprendizaje (PNL en inglés). Seleccionar y centralizar en un espacio digital propio y a nuestro alcance (en los dispositivos de que dispongamos), qué informaciones seguir según intereses personales y fiabilidad; a qué personas tener como referentes en las redes sociales; en qué eventos interactuar; qué aplicaciones descargar y para qué; nuestros blogs, webs, canales. Así llevaremos en nuestro bolsillo recursos indispensables para la sociedad del siglo XXI. Hará que estemos atentos, actualizados. Fomentará nuestra curiosidad. Favorecerá compartir. Será un estímulo constante para aprender en red.

3. 'Aprender a aprender'. Apoyados en la selección hecha previamente, esta competencia es fundamental en la vida escolar y en la adulta, por estar tan rodeados de informaciones que obedecen a finalidades diversas. Pero, también, ¡qué placer cuando se encuentra algo que producirá un cambio significativo!

4. No importa tanto las prestaciones de la máquina como lo que sepamos conseguir de sus aportaciones a partir de nuestros conocimientos, sentido de la curiosidad y dominio. Lucir la marca de un celular puede posicionarnos ante alguien pero descubrir y usar sus potencialidades (físicas y virtuales) provoca fijarse en los efectos obtenidos, con lo que la máquina pasa a segundo plano (se hace invisible) e importan los logros. Expertos como Gardner apuntan algunas estrategias tecnológicas en educación.

5. Pensamiento abstracto y las conexiones entre mundos virtuales. Estas favorecen el desarrollo de otros entornos y también la innovación y la creatividad, pero sin olvidarse de potenciar una visión crítica de los efectos de otro tipo de 'esclavitudes'.

6. La independencia de las TIC no significa prescindir de ellas sino integrarlas. Todo ello a partir de conocer cómo nos reformulan nuestros conocimientos y relaciones con el entorno. La interacción entre tecnología y educación ayudará a formar para las incertidumbres y a resolver dudas e interrogantes: ¿competencias o conocimientos hoy en las aulas?

7. Los escenarios educativos dependen también del entorno. En ellos los avances, igualdades, desigualdades y su efecto en los condicionantes de la evolución tecnológica son considerables. Conceptos ya reales como Internet de las cosas o la ciudad inteligente (smatrt city), han hecho aparecer sugerencias como la educación inteligente, la cual tendrá en cuenta la participación ciudadana, el espacio y una tecnología que está cambiando la forma en que se vive la educación, con la sistematización de otras competencias y capacidades.

8. La educación ha de generar espacios de reflexión creativa y participativa. Los cuales girarán en torno a las vivencias de los jóvenes con los dispositivos electrónicos, para aprovecharlos en ese aprendizaje que también cabe en ellos, con el factor TRIC: interacción, conexión, horizontalidad y reciprocidad.

La educación y la tecnología aportan mayor calidad de vida individual y en comunidad y, por tanto, mejor vida para todos. No es ninguna novedad que la escuela se halla en un laberinto tecnológico de donde han de surgir estrategias para que cada alumno aprenda a su ritmo y en el lugar que quiera.

En palabras de un amable lector de este portal, difundidas en Twitter, debemos promover el 'crear conciencia' para el buen uso y apropiación de las TIC en el aula. Otro reto más para convertirlas en invisibles.

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Evaristo González Prieto

Profesor y periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación, profesor de español, director y gestor del proyecto TIC de la Institución Educativa pública Torre del Palau, de Terrassa (Barcelona – España). Investigador en comunicación y educación, conferencista, formador en TIC y educación, colaborador con universidades y en estudios internacionales sobre educación y TIC. Blog: http://cibercomunicacioneducativa.blogspot.com.es/

@EvaristoG