Print this page

Contra la violencia, más educación

La educación es uno de los recursos más efectivos para luchar contra la violencia, la desigualdad y la exclusión

Desgraciadamente la violencia nos une. A una orilla y a otra del océano Atlántico se repiten sucesos que también se replican en muchas otras partes del mundo. El atentado terrorista de Barcelona, ocurrido en uno de los espacios urbanos más conocidos y cosmopolitas del mundo, Las Ramblas, el pasado 17 de agosto, evidenció un terrible suceso que podía ocurrir algún día. Cualquier buscador en Internet ofrecerá un pormenorizado relato sobre la masacre de la capital catalana, parecida a otras barbaridades ocurridas en bastantes lugares del mundo, sean provocadas por extremismos, dictaduras, guerrillas, gobiernos o intereses económicos. Todas las violencias son condenables, vengan de donde vengan y ocurran donde ocurran. Una calle intercultural, recorrida cada día por personas de múltiples nacionalidades, es una víctima más del sinsentido del terror. La cercanía de la lamentable realidad nos recuerda a otras comunidades que la sufren, cercanas y lejanas, o bien que aún se resienten de heridas aún no cicatrizadas.

Colombia es un gran ejemplo por sus actuaciones a favor de la paz, en contra de violencias con una larga historia, procesos difíciles de cerrar y de comprobar su efectividad en la vida diaria, en las relaciones personales y sociales. Noticias recientes informan que los asesinatos políticos aún siguen. Las grandes palabras y declaraciones de buenas intenciones no sirven si las personas no las palpan en su vida diaria, si ellas mismas no contribuyen a un cambio efectivo en su entorno, si sus actitudes no son de acogida y de no exclusión, si sus condiciones de vida no les han hecho abandonar la precariedad laboral y social, la miseria y esa violencia que fomentan determinadas circunstancias.

Este portal ha hecho una gran contribución a favor de la paz, a aportar pistas para que esa libertad y ese orden que pregona el lema del país se extienda y el futuro pase por avances tecnológicos, económicos y sociales, tres aspectos que convergen en la mejora de la calidad de vida.


Con educación


La educación es uno de los recursos más efectivos para luchar contra la violencia, la desigualdad y la exclusión. Una labor que ha de implicar a todos: centros educativos, familias, sociedad civil y gobiernos. De poco sirve el gran trabajo de la mayoría de instituciones educativas si luego hay sectores de la sociedad que no se unen al gran reto, o pequeños grupos que optan por la radicalización y la violencia.

Y la actualidad de detalles importantes: alumnos que nunca se relacionan más que con los de su clase social, van a colegios exclusivos y viven en barrios diferenciados por el poder económico; o pobreza y necesidades básicas sin cubrir: no es fácil educar sin haber comido.

Para evitar comportamientos que puedan inducir a actos no deseados, se ha de incidir en mayor justicia social, en más solidaridad y en factores preventivos que formen. Hemos tratado aquí sobre el orgullo de educar en las diferencias, un tema clave para evitar violencia. También sobre el derecho a la educación y la igualdad de oportunidades, sobre el papel de la educación con perspectiva de género y del impacto de la tecnología para hacernos más humanos si la usamos para objetivos loables.

Quizá el sector educativo sea el que habitualmente es más consciente de la cultura de la paz, preocupado por formar al alumnado en actitudes no violentas y por buscar nuevas estrategias que las refuercen. Desde fuera se observan experiencias muy interesantes en los centros educativos colombianos. También se ha de mencionar el gran trabajo de muchas Fundaciones privadas, de las que nos ocuparemos en otro momento.

En España se inculca la misma cultura, con programas de acogida y de integración, con el máximo respeto a las religiones y a la diversidad. Seguro que aún se ha de hacer más. Sorprende que jóvenes que parecían integrados hayan acabado siendo víctimas de una ideología que les ha conducido a la radicalización, al terrorismo y a morir provocando una masacre. La carta de su educadora social es toda una lección, llena de sorpresa, amargura y dolor.

La labor educativa pasa por escribir la palabra PAZ en letras mayúsculas como contenido transversal y perenne para cada día, junto con términos relacionados como convivencia, respeto, ayuda e integración. Todo esfuerzo a favor del diálogo es un paso más para conseguirla. En las clases, como en las familias y en las instituciones, todos deberíamos ser maestros y aprendices de esa cultura que favorece el entendimiento con las otras personas. La mejor lección proviene del sentido común y... ¿quién no lo tiene? ¿quién no puede ser buena persona si le ayudan y se le cambian sus circunstancias?


Con información


La tecnología y la información hoy caminan juntas. Las redes sociales se han convertido en unas herramientas indispensables también para quienes fomentan la violencia. Aplicaciones excelentes para fines positivos son aliadas para la ideología del terror. Hace unos meses nos referimos aquí a la importancia de educarnos para el futuro tecnológico y a que la tecnología también tiene ideología. No nos queda más remedio que aprender y enseñar sobre nuestra presencia en Internet, insistir en otro tema tratado aquí: el uso de las redes sociales en la educación para formarnos desde la práctica Cualquier declaración de derechos humanos también está presente en la responsabilidad delante del teclado, el like, el chat, cualquier comentario, la foto y el vídeo que se comparte. Educar para la convivencia hoy también pasa por Internet.

Hay palabras que le pueden provocar muchas preguntas a cualquier niño o niña: guerra, violencia o terrorismo. Nunca se han de pasar por alto las respuestas. Ahí está la primera clave. Quizá la persona adulta tenga dificultades para explicárselas con claridad pero no le queda más remedio. Importa mucho que entiendan el contexto de cada una. Para ello contamos con esa ventana abierta a la actualidad que nos ofrecen los medios de comunicación. Vivimos rodeados por la inmediatez de la información continua, a veces con falsedades e intoxicaciones reproducidas en las redes sociales, pero quizá no sabemos contextualizarla, no somos capaces de entenderla con espíritu crítico y menos transmitirla.

Educar e informar son actividades interrelacionadas y decisivas. La mejor opinión es aquella que se basa en una buena información, el mejor punto de partida para educar de forma crítica. Por eso insistíamos aquí en la importancia de educar con las noticias de actualidad en la sociedad global. La paz también se basa en entender, respetar y valorar todas las culturas, las ideologías y la diversidad que nos rodea.

El poeta español Federico García Lorca, nacido en Granada y fusilado en 1936, conocía la Barcelona que ahora grita “No tinc por”(en catalán) (“No tengo miedo”, en castellano), como grito contra el terrorismo. Un año antes de su muerte inmortalizó Las Ramblas con este texto que ahora ha gozado de nuevo de la atención de la opinión pública: "La calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante en brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: la Rambla de Barcelona".

Que a un lado y al otro del océano Atlántico nos acompañe esa paz anhelada, conseguida a través de la educación e implicación de todos, y de esa apuesta personal que ahora tanto se repite en Barcelona: “No tinc por”.


Evaristo González Prieto

 


Lea también en Colombia Digital

Cómo la transformación digital puede enriquecer su trabajo y su organización
Transformación digital con capacidad de impactar resultados y fortalecer los negocios.

¿Qué es Arquitectura Empresarial?
Modelos para hacer de la tecnología una solución integral a las necesidades de la organización.

e-max.it: your social media marketing partner
Read 3273 times
Evaristo González Prieto

Profesor y periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación, profesor de español, director y gestor del proyecto TIC de la Institución Educativa pública Torre del Palau, de Terrassa (Barcelona – España). Investigador en comunicación y educación, conferencista, formador en TIC y educación, colaborador con universidades y en estudios internacionales sobre educación y TIC. Blog: http://cibercomunicacioneducativa.blogspot.com.es/

@EvaristoG