Programación: ¿competencias de especialistas?

Programación: ¿competencias de especialistas?

Programación: ¿competencias de especialistas?

Las Tecnologías de la Información han abierto una nueva ventana en la informática. Hoy los usuarios pueden aprender sobre los lenguajes de programación gracias a Internet.

Operaciones que dos décadas atrás parecerían actos de magia, como realizar una trasferencia bancaria a través de un teléfono móvil, o solicitar un taxi por medio de una aplicación sin riesgos de "paseo millonario", hoy son posibles gracias a que un ejército de programadores ha diseñado y construido las más diversas formas de software para ponerlos a nuestro servicio. Vale preguntarse: ¿es posible que personas comunes y corrientes aprendan a programar?, ¿para qué?

Cerca del 50% de la población mundial cuenta hoy con acceso a Internet. En Colombia, alrededor del 60% de sus habitantes puede acceder a la Red, bien sea mediante conexión en el hogar, por la vía de la telefonía móvil o en puntos de acceso públicos y privados. El grado masivo de uso de las modernas Tecnologías de la Información (TI) está transformando, de manera veloz, las formas de aprendizaje y los modelos pedagógicos, de realizar negocios y hasta de hacer política.

Para que una persona común y corriente pueda utilizar una aplicación para tareas cotidianas como realizar una transferencia bancaria, estudiar un idioma foráneo o simplemente, redactar un texto en Word y enviarlo a alguien, se requiere de un complejo eco-sistema que sustenta las comunicaciones entre individuos y organizaciones de todo tipo.

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Detrás de las TI de las que disponemos en la actualidad, hay costosas inversiones en infraestructura que hacen posible, como en el caso de las autopistas viales, el tránsito de información. Redes alámbricas e inalámbricas, cables submarinos, satélites, enrutadores y toda suerte de equipos permiten la conectividad.

Sin embargo, son necesarios además de los "módems", los dispositivos del usuario, que incluyen los computadores personales, "laptops", tabletas, teléfonos inteligentes, televisores y consolas de juego, entre muchos. Nos sorprendemos a diario con las innovaciones que encontramos en el mercado, incluyendo fenómenos como el MtoM (máquina a máquina).

No obstante, tales aparatos serían letra muerta de no ser por el software con el que contamos para transmitir las más variadas formas de información a través de la Red. Cualquiera de las operaciones cotidianas que realizamos en Internet, mediante el uso de los más diversos tipos de aplicaciones, ha sido posible gracias a centenares de miles de profesionales y técnicos dedicados a las tareas de programación.

A diferencia de lo que ocurre con las empresas de conectividad que, por fuerza de las escalas de producción, son organizaciones de gran tamaño, en el caso del software y la programación, las compañías pueden ser constituidas por pocas personas. Que con el tiempo crezcan, es asunto conocido, como lo muestran los casos de Facebook, Apple o Google, verdaderas microempresas en sus inicios.

Más allá de la importancia que tiene la programación en hacer realidad las inmensas oportunidades con las que cualquier persona usuaria con acceso a las TIC cuenta, tiene sentido preguntarse si ella está al alcance de quien desee aprender y además, si puede resultar de utilidad. La respuesta es simple: cualquiera puede aprender a programar hoy.

1. El mismo desarrollo de las TI hace posible que innumerables cursos de programación estén al alcance de cualquiera que con voluntad y perseverancia, desee a prender a codificar. Dentro del repertorio de MOOC (Mobile Open Online Courses /Cursos móviles abiertos en línea) hay numerosas opciones en múltiples lenguajes. ¿Desea aprender a programar en Python? Diríjase a www.udacity.com, un portal entre muchos, amén de los centenares de propuestas de universidades de primera calidad en múltiples lenguajes.

2. En los procesos de aprendizaje para legos, es decir, para aquellos que no son ingenieros de sistemas, ni técnicos, pueden respaldarse en la misma red por la vía de tutoriales (Youtube), foros, materiales gratuitos, libros digitales.

3. Programar es aprender a pensar, a separar problemas en sus mínimos componentes, a proponer formas organizadas de solución. Es esta la razón por la cual unos mínimos conocimientos de programación pueden ser de gran utilidad para cualquier trabajador, empleado o empresario, académicos y científicos.

4. Las posibilidades de aprender a programar han dejado atrás el mito de ser una actividad intimidante. Está al alcance de cualquiera, incluidos los miembros de generaciones "mayores" (como los llamados "baby-boomers") y, con mayor razón, de los niños. M.I.T. en su MediaLab creó hace más de una década el programa Scratch, que permite a niños y jóvenes (en realidad, a cualquier adulto también) familiarizarse con los procesos de programación a través de proyectos personales.

5. Hay una íntima conexión entre la programación y la posibilidad de crear empresa. En el mundo contemporáneo, en el que el mercado se manifiesta de forma creciente en escenarios virtuales, son incontables los ejemplos de jóvenes empresarios que unen oferta y demanda (alrededor de las más variadas necesidades) por la vía de la construcción de aplicaciones virtuales.

En conclusión, vale la pena atreverse a aprender a programar en alguno de los lenguajes (o en varios) más populares en la actualidad. Las posibilidades están al alcance de todos. Aprender a pensar en forma metódica sigue siendo un reto en sociedades como la nuestra, de enormes dividendos sociales y prospectos halagadores para individuos, fuera del gusto de aprender por gusto.

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Rafael Orduz

Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Gottingen en Alemania Federal. Académico y analista económico y de tendencias digitales, se ha desempeñado como Presiente de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá y Viceministro de Educación. Fue Director Ejecutivo de la Corporación Colombia Digital.