La transformación de los centros educativos en la era digital

La transformación de los centros educativos en la era digital

Los centros educativos han de aprender... Hasta de sus alumnos.

Estoy convencido de que la digitalización de la enseñanza tiene repercusiones muy positivas también en la economía de cada país.

Inauguro mis aportaciones a este portal gracias a la invitación y amabilidad de Colombia Digital (y, por extensión, gracias a la excelente acogida que he encontrado siempre en mis colaboraciones con este gran país: Colombia), con el propósito de formular propuestas o reflexiones basadas, sobre todo, en la práctica del aula y en la gestión educativa.

Durante estos últimos 18 años he usado las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en clase, sigo haciéndolo y continúo implicado en la dirección de la Institución Educativa (IE) pública Instituto Torre del Palau, de Terrassa (Barcelona - España), con bastantes años de experiencia digital, trabajando con adolescentes de 13 a 19 años en un entorno en el que el castellano y el catalán son lenguas oficiales.

Les formulo una primera propuesta para pensar: Si los centros educativos se crearon para enseñar, ¿actualmente pueden y deben aprender hasta de sus alumnos?

Hace unos días, fruto de un trabajo con noticias digitales, una alumna de 14 años pidió a sus compañeros de clase que consultaran la siguiente información en sus computadoras personales (en la IE se trabaja con libros digitales y dispositivos móviles desde hace algunos años): "Utilizar Google en los exámenes, ¿futuro o patinazo?". A continuación iniciamos un debate sobre qué repercusiones tendría esta posibilidad si se extendiera por el sistema educativo: objetivos y formatos de los exámenes, cómo estudiar con las TIC, el cuestionamiento del valor de la enseñanza solo memorística, los cambios en las dinámicas de las clases o cómo evaluar con Google.

De hecho, la realidad estaba en esa misma aula: durante este curso escolar les he dejado consultar apuntes, la computadora e Internet en cada examen. La experiencia ha sido un éxito. La noticia, por tanto, sirvió para reflexionar sobre el presente y proyectarlo hacia el futuro. Una alumna, una noticia y una realidad sirvieron para aprender.

No cabe duda: hemos de estar atentos a formulaciones que surgen de alumnos de los centros educativos que piensan desde el presente y trazan las líneas sobre cómo creen que será la mejor educación. Sean del país que sean, sus propuestas adquieren un ámbito global, como por ejemplo ese grupo de cien estudiantes que han elaborado un Pacto de los Jóvenes por la Educación con un centenar de propuestas de futuro: “Los estudiantes quieren cambiar del todo la educación”.

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Muchas veces habrán oído o leído que el aprendizaje tiende a ser ubicuo, presencial, en línea, horizontal, a veces vertical..., o hablar de la educación líquida, y aún podríamos añadir más conceptos y adjetivos calificativos innovadores, de esos que aportan prestigio si se citan. También, que caminamos hacia el autoaprendizaje a lo largo de toda la vida. No cabe duda: todo es o ha de ser cierto. Las tendencias están claras, las predicciones también. Mientras, la enseñanza se mueve y pretende seguir el ritmo de los tiempos actuales, aunque a velocidades distintas y con las injustas desigualdades económicas que condicionan los medios disponibles.

También es cierto que entre el profesorado hay mucha heroicidad, ganas de actualizarse y bastante esfuerzo personal, a costa de la dedicación de parte de su tiempo libre. Una gran mayoría de docentes demuestran cada día que la gran vocación personal manda en su profesión y que cada alumno es importante. Todo un ejemplo a seguir.

Hoy, aquella misión de los centros educativos como lugares solo para enseñar, ha evolucionado a medida que la enseñanza se ha permeabilizado desde la realidad:

· Son organizaciones que interactúan con el entorno y se deben a la comunidad educativa: a alumnos, profesores y familias, pero, sobre todo, a la sociedad. La exigencia aumenta y la competitividad parece ser la regla, sin olvidar que la educación en valores es imprescindible.
· La introducción de las TIC revoluciona los procesos de enseñanza-aprendizaje siempre que la mentalidad sea abierta y se adapte a los nuevos entornos. Vivimos conectados todo el día: ¿repercute en la educación?
· Las dudas del profesorado aumentan: ¿qué enseño?, ¿cómo?, ¿para qué? Los interrogantes son imprescindibles para avanzar hacia un modelo de docente acorde con las demandas de la sociedad.
· Los conocimientos circulan en varias direcciones y el papel del profesorado y del alumnado ha cambiado. La interactividad no solo es digital, debería comenzar a nivel presencial.
· La gestión del conocimiento de la institución educativa se configura atendiendo a diferentes sinergias, en las que los usuarios finales han de contribuir a la mejora continua y a reformulaciones que impulsen el funcionamiento y los objetivos previstos. El monopolio del conocimiento da paso a la flexibilidad.

La apertura de las clases al exterior, gracias a las TIC, introduce grandes posibilidades en la formación y, sobre todo, en la mejor concreción y actualización de aquellos valores que ya se trabajan en las clases y que son la base para una buena educación, la cual repercutirá en la mejora de la sociedad.

Algunos retos desde el presente para el futuro: dar oportunidades a los alumnos, fomentar su creatividad, dejarles innovar, no tener miedo a sus propuestas, orientarles en sus trabajos, auspiciar su participación en grupos mediante proyectos colaborativos con compañeros del mismo centro o de otras partes del mundo, propiciar que sus trabajos se publiquen en Internet, todo esto significa prepararlos para la sociedad global. Los resultados les aumentarán la autoestima y serán un aliciente para otros compañeros y aportarán prestigio de la IE. La atmósfera educativa cambiará y el espíritu positivo implementará otras ideas para conseguir resultados que ayuden al aprendizaje del resto de la comunidad educativa.


Tenemos que enseñarles y, al mismo tiempo, aprender de sus propuestas y resultados.

A continuación muestro algunos ejemplos recientes y muy cercanos a mi condición de profesor y director, desarrollados por alumnos. Estos son una pequeña muestra de proyectos que se realizan en centros educativos de cualquier parte del planeta, que espero sirvan como introducción a temas que se explicarán en colaboraciones futuras:

· Escritura creativa: “Billete de ida”, “Lágrimas de algodón”.
· Blogs como portafolios digitales.
· Realización de apps para celulares:
o Aplicación para atender a las personas mayores: Lifebud;
o App para comparar celulares antes de comprar: FreshPHONE;
o Aprender con celulares en el aula.
· Robótica educativa: implementación de la robótica educativa a la IE: http://gerdslab.com/ca/jep2015, robots, más tipos de robots en video.
· Elaboración de webs para explicación de libros:
o Reflexiones sobre la actualidad: sobre la libertad de expresión y en Internet
o Generación de rutas turísticas para conocer la ciudad usando celulares como guías: Proyecto europeo CreativeCH, proyecto con realidad aumentada

Como conclusión, creo que todas las personas que enseñamos y aprendemos comprobamos que la construcción del conocimiento hoy es una tarea colectiva. Y, ¿quién no es alumno y profesor a la vez en unos tiempos en los que el aprendizaje ha de durar toda la vida? Tal como dijo el gran músico catalán Pau Casals: “Enseñar es aprender”.

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Evaristo González Prieto

Profesor y periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación, profesor de español, director y gestor del proyecto TIC de la Institución Educativa pública Torre del Palau, de Terrassa (Barcelona – España). Investigador en comunicación y educación, conferencista, formador en TIC y educación, colaborador con universidades y en estudios internacionales sobre educación y TIC. Blog: http://cibercomunicacioneducativa.blogspot.com.es/

@EvaristoG