Candidatos en redes sociales: efecto efervescencia

Candidatos en redes sociales: efecto efervescencia

¿Qué demorará más: que retiren toda los afiches que contaminan visualmente las ciudades o que los políticos abandonen sus cuentas en redes sociales? Hagan sus apuestas.

Igual que las paredes más emblemáticas de las ciudades, que se vieron inundadas por afiches, pancartas y vallas de políticos que aspiraban a un cargo, las redes sociales en los últimos cuatro meses se vieron saturadas por cuentas de líderes que buscaban apoyo a sus campañas.

De un momento a otro los políticos, tan apáticos a plataformas como Facebook o Twitter comenzaron a seguir miles de cuentas para buscar "likes" y, sobre todo, para pagar por publicidad web con el propósito de dar a conocer su partido y el número en el tarjetón. A esta hora, ya caducos.

Otra vez, como hace 4 años, volvió el efecto ‘alka seltzer’. Esa repentina incursión en redes sociales, como espacio de diálogo, propuestas, interacciones y demás, poco a poco irá pasando a un segundo plano. Igual que los miles de afiches que contaminaron visualmente las ciudades en los últimos días.

En pocos días comenzarán a circular cifras. ¿Cuántas cuentas con motivación política se crearon en los últimos 3 meses? ¿Cuánto dinero invirtieron para pagarle a agencias de publicidad y web marketing para hacer presencia efímera en cuanta plataforma haya? En pocos días sabremos.

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Otra estadística (absolutamente todo se puede medir –cuantificar- en internet) que tendrá que ser estudiada será el número de cuentas que desde este lunes van a quedar abandonadas a su suerte. Mejor, inactivas. Pasa que esas cifras tardarán más tiempo en recolectarse.

 Inactividad irrespetuosa

Más allá de las cifras, esa tendencia de los aspirantes políticos de aparecer como fantasmas por todas las plataformas sociales de la era digital solo en época de campaña resulta ser una moda que parece perpetuarse. Y son, al final, los usuarios comunes los que encuentran esta práctica oportunista y reincidente.

Ocurre, claro, que las redes sociales se convirtieron en un sitio de fiscalización de los políticos. En estos espacios cada error es cobrado con creces. Y el impacto, aunque todavía no se traduce en las urnas, sí repercute en su imagen y favorabilidad. De ahí, que la relación políticos y redes tenga su amor de verano cada 4 años.

Ahora, sería injusto meter a todos los políticos, que al momento que lea esto ya estarán electos, en una misma bolsa. Algunos Senadores y Representantes a la Cámara son activos usuarios de redes. Varios van más allá y manejan personalmente los perfiles, pero como muchos elementos de la política colombiana: son la inmensa minoría.

Mucho se habla de la influencia que alcanzaron las redes sociales en las contiendas políticas. La realidad es que, una vez más, una cosa es internet y otra muy diferente el mundo análogo. Por lo menos eso quedó consignado en las urnas.

Es cierto, esta vez todos los aspirantes se tomaron el trabajo de incursionar en redes, pagando millonadas en seguidores, "likes" y cuanta campaña les propusieran, pero todo quedó como ese viejo afiche que contaminó la ciudad: mandado a recoger.

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William Rincón

Asesor
Corporación Colombia Digital