¡Las mujeres también pueden programar!

¡Las mujeres también pueden programar!

Debe romperse el mito de que la programación es solo para los hombres.

Un programa en su definición más básica es un conjunto de instrucciones ordenadas lógicamente, para que un computador u otra clase de dispositivo realice desde una tarea tan sencilla como mostrar en pantalla un: "¡Hola mundo!", hasta la simulación de un vuelo.

Sin embargo pareciera que para las mujeres el tema no fuera tan simple. Pero si nos resulta fácil apropiarnos del uso de la tecnología y reconocemos su aporte en la comunicación y trabajo; solo es cuestión de cambiar el chip frente al tema de aprender a programar. Se trata de ir un poco más allá y comprender el funcionamiento de las aplicaciones desde su base, proponer su evolución y tomarlas como inspiración para el desarrollo de otras nuevas que proporcionen una salida a determinado problema y que también puedan transformar la manera de ver el mundo.

En mi experiencia como desarrolladora de software he participado en proyectos como la sistematización del área de manufactura de una empresa textil, la administración de la información financiera como apoyo estadístico para la toma de decisiones de orden económico y la generación de presupuesto de una entidad bancaria.

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Industria, gobierno y finanzas son apenas tres de los sectores en los cuales la programación tiene un papel determinante. Considero que esta versatilidad es su característica más atrayente.

¿Qué tan complejo puede ser programar? Las competencias necesarias para construir buenos programas son las siguientes:

 

  • Pensamiento analítico. Es la capacidad para entender un problema específico a través de su subdivisión en pequeños componentes y la relación entre estos, lo cual facilita la recopilación de información de una situación actual para ofrecer alternativas de solución y seleccionar la más adecuada.
  • Trabajo en equipo. Cooperación entre un grupo organizado de personas donde cada una aporta su conocimiento, experiencia y habilidades personales para el logro de un objetivo. La ejecución de un programa requiere de la participación del programador en un equipo multidisciplinario, donde dependiendo del tamaño o complejidad de la aplicación podría estar formado por uno o más usuarios expertos. Como por ejemplo, un diseñador gráfico, quien define el estilo de la aplicación; el área de calidad, la cual valida la puesta en producción sin errores y el gerente de proyecto, quien guía todo el proceso.
  • Creatividad. Según el diccionario de la Real Academia de la lengua Española (RAE), consiste en la capacidad de creación, esto es, aprovechar nuestra imaginación y convertir en realidad una idea original y que puede tener un mayor valor cuando beneficia a la sociedad. No es necesario ir muy lejos para encontrar un claro ejemplo: el desarrollo del procesador de texto, que actualmente es parte de nuestro día a día.

Ninguna de las competencias enumeradas anteriormente está relacionada con un género específico, lo que significa que la programación es un área en la que las mujeres podemos tener una destacada participación, como la alcanzada en otros campos que se creían exclusivos de los hombres (la ciencia, la política e incluso los deportes extremos). De hecho se considera que el primer personaje que programó en la historia fue una mujer. Ada Lovelace escribió las instrucciones para realizar cálculos en la máquina analítica diseñada por Charles Babbage. Como reconocimiento a su trabajo un lenguaje de programación lleva su nombre, ADA, creado en 1979 para el departamento de Defensa de los Estados Unidos, y conmemorándose también oficialmente cada año el Día Internacional de Ada Lovelace, con el fin de celebrar los logros de las mujeres en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

En la historia más reciente de la informática cabe destacar a Marissa Mayer, ingeniera informática, máster en Informática de la Universidad de Stanford y especialista en Inteligencia Artificial. En 1999 fue la primera ingeniera en incorporarse a Google donde dirigió el desarrollo de los productos más famosos de la compañía como Google Maps, Google Earth, Street View, Google News y Gmail. En 2012, a la edad de 37 años fue elegida como CEO de Yahoo!

Desafortunadamente, la participación actual de la mujer en profesiones relacionadas con informática es muy baja. En Colombia, según el Observatorio Laboral para la Educación de 2001 a 2011 se graduaron en Ingeniería de Sistemas y carreras afines 47.211 mujeres frente a los 75.168 hombres, lo que representa un 38% y ésta participación ha ido disminuyendo. En la Universidad de los Andes para 2012 se matricularon en el programa de Ingeniería de Sistemas y Computación 7 mujeres, mientras su participación más alta es de 19 mujeres en 2002. Cifras como estas también se presentan a nivel mundial y por ello existen diferentes iniciativas que buscan atraer a las mujeres a la programación:

 

  • MEC (Mujeres En Computación). Es un proyecto del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad de los Andes cuyo objetivo es descubrir y comprender las razones de la baja y decreciente participación del género femenino en los campos de la computación y proponer acciones para cambiar esta tendencia.
  • DigiGirlz Day. Programa de tecnología de Microsoft dirigido a las jóvenes de secundaria para proporcionar una mayor comprensión sobre lo que es una carrera en tecnología.
  • Made with Code. Campaña de Google en la que a través de proyectos, eventos, cursos y ayudas se busca promover la participación de la mujer en un equipo de programación.

Iniciativas como las anteriores junto con la convocatoria de Desarrollo de Talento en Tecnologías de la Información del Plan Vive Digital de MinTIC, buscan generar confianza y brindar estímulos para que dejemos de ser receptores o usuarios de desarrollo tecnológico a ser creadores. Avanzar a mayor velocidad en este sentido depende de una mayor participación. En el caso particular de las mujeres, es necesario dejar de lado la idea de considerar a la programación como un campo complejo, monótono y de dominio de los hombres, porque es claro que nosotras también podemos programar.

 

 

 


*Fuentes: La República, MEC (Mujeres en computación)

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Berta Duarte Moreno

Ingeniera de Sistemas
Especialista en Gerencia de Proyectos de Sistemas
Líder de .NET Proyecto de outsourcing