Formar profesionales líquidos

Formar profesionales líquidos

Formar profesionales líquidos

Profesionales capaces de adaptarse a los diferentes retos que traen consigo los avances tecnológicos y la sociedad cada vez más globalizada.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de asistir a una de las Cátedras que organiza la Universidad Politécnica de Madrid, donde se habla sobre los beneficios de la digitalización y la innovación a nivel empresarial, en especial en pequeñas y medianas compañías. De todo lo debatido en este espacio de encuentro académico-empresarial, hubo un término que me pareció una adaptación muy acertada a concepto de sociedad líquida de Zigmund Bauman y fue el auge de los profesionales líquidos.

Todos los ponentes del evento al que asistí se centraron en señalar la necesidad de formar profesionales líquidos, es decir, profesionales capaces de adaptarse a los diferentes retos que traen consigo los avances tecnológicos y la sociedad cada vez más globalizada donde vivimos. Un contexto social y profesional caracterizado por un aumento de la competencia y la necesidad de competir, no solo, con actores locales y nacionales, sino también por otros, a nivel internacional.

Ante el escenario delineado hasta ahora, convendría preguntarnos ¿qué implicaciones trae consigo, en verdad, ser un profesional líquido?, ¿somos unos profesionales líquidos?, ¿hasta qué punto la formación que se brinda en nuestras universidades está orientada a promover nuestro perfil profesional líquido?

Bauman entiende la sociedad líquida enmarcada en un contexto donde los hábitos y las rutinas, llevadas a cabo por sus miembros, son altamente volátiles, transitorias e inciertas. Algo que trae consigo altos niveles de desasosiego, ante la necesidad que tienen todos los individuos en transformarse a velocidades nunca vistas hasta ahora, como resultado del nuevo modelo de consumo generado desde la sociedad de la información y los avances tecnológicos en ella.

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Bajo la sociedad líquida los individuos adquieren un rasgo contradictorio, ya que deben ir contra corrientes ante la propia naturaleza de nuestras sociedades, a saber: la singularidad y la búsqueda de satisfacción de nuestras necesidades, algo que es transformado bajo una nueva particularidad, donde todos la ejercemos desde el consumo de marcas comunes. Es bajo este escenario donde los profesionales también se ven impactados, ya que todos deben adquirir destrezas comunes que permitan hacer frente el escenario de consumo globalizado y singularmente contradictorio aquí expuesto. Ello, se traduce en la adquisición de capacidades que les permitan a los profesionales ser flexibles, capaces de transitar bajo un mundo fragmentado de identidades, donde la globalización les exige nuevos parámetros culturales, éticos y políticos compartidos, maleables e inestables.


El escenario actual nos marca un punto de reflexión donde, más allá de saber hacer uso de los recursos tecnológicos que hoy disponemos para ser parte del mundo globalizado y del flujo de información y capital en él, nos exige saber afrontar exitosamente los rasgos de la sociedad líquida de Bauman y ser capaces de transformar la forma de ejercer nuestra profesión en aras de poder ejercer acuerdos deslocalizados con personas de otros lugares y adaptarnos a nuevos modelos de negocios, ajustados más a los potenciales clientes a los que se dirige nuestro sector laboral.

Como decía uno de los ponentes del evento al que asistí ¨no basta solo con saber usar Skype, sino en preguntarnos si somos capaces de establecer acuerdos y convivir rentes culturas, a través de éste recurso¨. Por tanto, estamos bajo un contexto donde el uso de tecnología va más allá de ¨saber usarla técnicamente¨ y más en una profunda transformación del ¨saber hacer¨ que algunas veces nos enseñaron en nuestras universidades.

De acuerdo con David Roberts, experto en innovación y miembro de Singularity University, la mayoría de las universidades de hoy van a desaparecer. Ello, como resultado del escenario disruptivo que se está dando a nivel educativo, donde los programas curriculares cerrados pierden vigencia rápidamente y no cuentan con la capacidad de reacción necesaria para garantizar que los profesionales que se forman en ella son capaces de tener las herramientas necesarias (en especial el cambio mental y emocional requerido) para ejercer el conocimiento adquirido bajo la sociedad líquida de Bauman. Por ello, deberíamos pensar sobre los modelos estandarizados de educación que hoy existen en la mayoría de nuestros países y revisar, de forma crítica, si se están ofreciendo las herramientas necesarias para afrontar los retos que están implícitos en lo que hemos venido exponiendo hasta ahora.

A mi modo de ver, nuestros sistemas educativos están formando una ingente cantidad de profesionales, muchos de ellos, sin las habilidades necesarias para afrontar exitosamente el marco societal propuesto por Bauman y el debatido durante el encuentro al que asistí en Madrid el pasado mes de octubre. Ambos contextos claramente interrelacionados bajo la globalización y la sociedad de la información actual. Es por ello que, sería importante que nos hiciéramos las preguntas que formulé al comienzo de este artículo para ver hasta qué punto el contexto educativo y profesional donde nos graduamos se ha quedado petrificado en el tiempo, o si para bien ha sido capaz de adaptarse a los nuevos parámetros de cómo gira nuestro mundo.

Por lo pronto, creo que el hecho que muchos académicos y empresarios tengamos intereses comunes en torno al tema propuesto en este artículo, resulta un avance. A pesar de ello, debemos avanzar en la promoción de un mayor debate alrededor del tipo de profesional que necesita esta sociedad, cada vez más líquida, y lo que debemos hacer con la gran cantidad de profesionales, ya formados y en formación, que estamos educando sin las habilidades requeridas para afrontar los retos del modelo societal actual.

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Elias Said Hung

Profesor titular de la Facultad de Educación de la Universidad Internacional de la Rioja.
Investigador, consultor con certificación SMAC y Google Analytics, con más de 10 años de experiencia profesional en los medios de comunicación social, medios digitales y las TIC en la educación.

Contacto: www.eliassaidhung.com