
Contamos con un programa de prevención y control del lavado de activos y la financiación del terrorismo, orientado a proteger la integridad de nuestras operaciones y la transparencia institucional. Aplicamos procesos de debida diligencia, verificación de terceros, monitoreo continuo y gestión de riesgos, asegurando el cumplimiento de la legislación aplicable y fomentando una cultura organizacional basada en la ética y la legalidad.