La lectura y la escritura como prácticas emancipatorias en América Latina

La lectura y la escritura como prácticas emancipatorias en América Latina

La lectura y la escritura como prácticas emancipatorias en América Latina

La comunicación nos acompaña durante todo el día. Hablamos, leemos, escribimos, grabamos, enviamos, recibimos pero, a veces, no percibimos el trasfondo de los mensajes

La comunicación nos acompaña durante todo el día. Hablamos, leemos, escribimos, grabamos, enviamos, recibimos pero, a veces, no percibimos el trasfondo de los mensajes, la lectura de estos tal como los enviamos, aquello que quisimos decir, lo que entienden los receptores y el contexto de todo. De ahí las interpretaciones,  los malos entendidos, los enfados, el abandono de grupos de whatsapp, las réplicas y contrarréplicas o bien las pérdidas discursivas que ocasionan los mensajes cuando no son orales y presenciales. De estas y otras realidades con la lengua se trató en el IX Congreso Internacional de la Cátedra UNESCO para el mejoramiento de la calidad y equidad de la educación en América Latina con base en la lectura y en la escritura, celebrado en julio en la Universidad de Cuenca (Ecuador). El título del presente texto está inspirado en el tema del Congreso.

  Cientos de profesionales de toda América Latina demostraron el alto nivel de los estudios sobre  los usos de la lengua en el continente, la profesionalidad de los docentes que trabajan la lectura y la escritura en contextos diversos, las investigaciones universitarias y las enseñanzas desde la práctica de las aulas.  Las palabras, los párrafos, los géneros discursivos y las comunicaciones en diferentes formatos son oportunidades para reflejar quiénes somos, cómo pensamos y cuál es nuestra concepción e interpretación de la realidad. La lengua como emancipación necesita de formación y de oportunidades para la reflexión, sea en el ámbito personal o en otros más académicos, como el que nos ocupa.

Palabras

¿Nos damos cuenta de las nuevas palabras que incorporamos al uso diario y de cómo configuran nuestra comunicación? Algunas fuentes son los medios que nos informan, la mensajería, redes sociales, aprendizajes y relaciones interpersonales. He aquí un ejemplo significativo, desde fuera, que se mencionó en una presentación del Congreso y también un reto para ustedes. Alumnos adolescentes recogieron en un centro español estos términos sacados de la actualidad reciente durante un curso escolar. ¿Cuántas desconocen?: posverdad, ciberbullying, influencer, independencia, transexual, nomofobia, aporofobia, sexilio, glotopolítica, procrastinación, gentrificación, migrante, emigrante, inmigrante, booktuber. Ya saben: Google y la Wikipedia les ayudarán si tienen dudas. ¿Por qué no usamos más la realidad del día a día para fijarnos en matices de palabras que configuran momentos vitales y dicen más de lo que se cree al usarlas? Les invito a practicarlo en su entorno: descubrir qué palabras nuevas aprenden y utilizan cada día. Es un aprendizaje muy significativo.

Realidades

La riqueza del Congreso se vio en la  cantidad de conferencias, mesas paralelas y talleres, alguno dedicado a  propuestas prácticas sobre escritura narrativa para adolescentes. Y, también, en las preguntas, sugerencias y aportaciones de un público ávido por aprender y compartir. Todo un ejemplo para extender a cualquier ámbito de la vida y para confiar en este gran continente.

De todo ello se deduce que América Latina tiene un gran potencial, que las ganas de participar, saber más y colaborar son enormes, con una riqueza lingüística extraordinaria, gran curiosidad y apertura a nuevos conocimientos. A pesar de que las situaciones políticas y sociales no son fáciles, el progreso se conseguirá con personas ejemplares, congregadas en torno a Cátedras UNESCO u otros eventos académicos , informales o espontáneos, sean presenciales o virtuales.

Ideas

Fueron tantas que resulta imposible atender a todas y resumirlas aquí. La principal idea que abundó fue la importancia de la lectura y la escritura en el ámbito de la formación. Estudios tecnológicos o de otro tipo necesitan de la lengua escrita y de una educación crítica. El uso de la lengua es clave para conseguirlo, aporta conocimientos, estrategias y habilidades a los estudiantes. Las clases de lengua no tienen por qué ser aburridas, y más si se introduce la deconstrucción y el análisis de los textos para mejorarlos, la reescritura constante, los matices enunciativos de una forma u otra, la consolidación de la disciplina de trabajo, métodos participativos y el uso de las TIC.  Así se mejoran los conocimientos del alumnado, el profesorado también aprende y se producen avances desde procesos simples hacia otros más complejos, con formatos colaborativos, claves en el funcionamiento de la sociedad actual.

En la vida diaria la relación entre los instrumentos lingüísticos y las prácticas discursivas nos influyen más de lo que pensamos (lección inaugural a cargo de la profesora y experta Elvira Arnoux, de Argentina) y las representaciones de la escritura: ordena y regula la elocuencia pública, disciplina el pensamiento e incide en el desarrollo intelectual; la doctora cree que en un mundo en el que se multiplican las intervenciones sociales sobre los discursos, creemos que es conveniente analizar, en instrumentos lingüísticos variados, las ideologías acerca de la escritura y su enseñanza e historizarlas, lo que implica vincularlas siempre con el contexto.

Más ideas: la interación de las TIC debe darse siempre que ayude al estudiante a mejorar sus competencias lingüísticas. La importancia de leer: para adquirir conocimientos, para escribir, leer sobre la escritura, leer sobre el escribir e investigar.

Ejemplos

Las experiencias y los estudios de caso mostrados por docentes de muchos países latinoamericanos dignificó su profesionalidad, con ejemplos de gran valor. Mencionaremos algunos. La lucha por la recuperación de las lenguas ancestrales e indígenas, basadas la mayoría solo en el soporte oral, sirvió para apreciar el trabajo anónimo del profesorado, para evitar la desaparición de las lenguas y enseñarlas en los centros educativos. El ejemplo del programa de inmersión del idioma catalán en Cataluña (España) fue muy citado por sus excelentes resultados. Las tecnologías y las redes sociales son un gran soporte, por ejemplo para el aprendizaje de la lengua Kichwa utilizando dispositivos móviles en Ecuador: los recursos tecnológicos fortalecen el aprendizaje de este idioma en los niños.

Experiencias significativas: el uso del rap en centros educativos, el apoyo de las redes sociales en educación de adultos, la captación de errores ortográficos en la cartelería de las ciudades, la creación de poemas o canciones con palabras difíciles, el uso de temas y palabras de la vida más cercana a los alumnos, la demanda a los profesores para que escriban más y mejor sobre sus prácticas pedagógicas (con la publicación al final de un libro digital que dignifica su actividad docente),  la participación de los alumnos en los géneros como acciones sociales (pedagogías de géneros textuales), la introducción de asignaturas sobre composición textual, la  escritura narrativa con alumnos que usan el WhatsApp, la formación en lectura crítica a ciudadanos que generen un cambio en América latina, la incidencia de los clubs de lectura, la producción de textos narrativos a través del cómic, la lectura callejera como herramienta para la reconstrucción del tejido social, el uso de herramientas tecnológicas para la adquisición de la comprensión escrita y lectora y los recursos en el proceso de la escritura digital.

Cárceles

Las historias humanas y el trabajo con la lengua ocuparon un espacio destacado. Por su impacto emocional y por el reto profesional de sus autoras, dos muestras excelentes: la primera, la experiencia de trabajar la lengua en una cárcel de máxima seguridad de Puerto Rico (Leer y escribir en la cárcel: por qué, para qué y cómo a cargo de Wanda Ramos-Rosado), con personas con penas para toda la vida: muy profundo el impacto que les provocó  la poesía de Blas de Otero Me queda la palabra, sensibilidad para ayudar a rehabilitar personas con falta de capacidad para decodificar las palabras. Y la segunda, Trayectorias de vida, mujeres y cárcel: entre las rejas y las letras surge una transformación social, por Mariana Palacio Chavarro y Laura Mira Correa, de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia), en el Complejo Carcelario y Penitenciario Pedregal Medellín, con una pregunta inicial de gran hondura: ¿Cómo se relacionan las prácticas lectoras de las internas con su proceso de resocialización? Una brillante intervención donde se vio claramente el sentido de este Congreso: la lectura y la escritura como prácticas emancipatorias. Con una propuesta de las autoras para invitar a actuar: proponemos unos acercamientos, por parte de las mujeres reclusas, a la literatura como una provocación estética frente a la vida, a la transformación de sus trayectorias lectoras y experiencias de vida cotidiana para su reinserción en la sociedad.

Como conclusión ante tantas ideas, experiencias y conocimientos, qué mejor que acudir a una de las citas que se pudieron leer en Cuenca, unos versos de José Martí: Saber leer es saber andar./ Saber escribir es saber ascender.

Evaristo González Prieto

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Evaristo González Prieto

Profesor y periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación, profesor de español, director y gestor del proyecto TIC de la Institución Educativa pública Torre del Palau, de Terrassa (Barcelona – España). Investigador en comunicación y educación, conferencista, formador en TIC y educación, colaborador con universidades y en estudios internacionales sobre educación y TIC. Blog: http://cibercomunicacioneducativa.blogspot.com.es/

@EvaristoG